Milei podría estar dando cuerpo a su liberalconservadurismo en forma de una suerte de “mileismo”, que le permita seguir capitalizando, económica y políticamente, la fama que le da la experiencia de gobierno, en algo que puede interpretarse como una nada sutil expropiación de la mitología peronista, que surgió también como “ismo” de una experiencia de gobierno.