Se puede afirmar que a todos estos presidentes de derecha, apoyados y financiados por Trump en forma descarada, les va a ir tan mal como al magnate gringo. Eso ya se está viendo en Chile, porque Kast mete la pata cada día y no cumple nada de lo prometido, pues él y sus ministros creen que manejar un país es lo mismo que dirigir una empresa privada.