Con los cuadros de Francis Bacon, la representación del sentimiento de la existencia provoca sin duda una expresión violentamente trágica en relación al sujeto de la edad moderna en Europa.
Pintó más de 900 cuadros, entre ellos 27 autorretratos y 148 obras de acuarelas, las cuales eran sus preferidas. También realizó aproximadamente 1.600 dibujos.