Habría que preguntarse si efectivamente, como dice la ultraderecha española, los conquistadores, habida cuenta de los 56 millones de asesinados y las 9.550 toneladas de oro y plata robadas, son efectivamente “héroes y santos”.
Políticos, celebridades, dictadores, músicos, líderes revolucionarios a través de los ojos, la pluma y la voz de periodistas dispuestos a hacerlos confesar