La investigación no es tan frívola como parece. En 2006, unos neurocientíficos crearon ovejas con una mutación que causa enfermedad de Huntington. Ahora la investigadora Jenny Morton importó algunos de estos animales y espera agregar el reconocimiento facial a una batería de pruebas, para monitorear su comportamiento y la efectividad de nuevos medicamentos para tratar la enfermedad en humanos.