Un informe del CSIS revela que EE. UU. gastó más de 1.000 misiles Tomahawk y 1.100 JASSM en 39 días de guerra contra Irán. Aunque las reservas actuales bastan para el alto el fuego, la recuperación total tomaría hasta cuatro años, generando riesgos ante un eventual y futuro conflicto con China.