El director de comunicación de la Casa Blanca, Anthony Scaramucci, renunció al cargo que asumió hace diez días, un periodo muy corto pero marcado por sus polémicas declaraciones y su agresiva guerra contra las filtraciones
El futuro presidente apostó por reconciliarse con la élite del Partido Republicano y, por otra, contar con las posturas más ultraconservadoras y xenófobas, ajenas a los republicanos.