Desde 1942 hasta 1982, El Santo mantuvo su capucha sin perderla jamás. Su habilidad en el ring lo hizo popular, pero su verdadera leyenda se forjó a través de los cómics y el cine
La obra, que se encuentra ubicada en la iglesia principal, fue duramente criticada, pues consideran que la pintura que le aplicaron lo hace lucir como "homosexual"