Llegada la brisa vitalista y liberadora de fines de la República, la mujer romana ya no tenía que esconderse en las sombras del hogar e incluso se le permitía jugar al deleite del sexo tanto como a los hombres
En nuestra sociedad falocéntrica y machista el tema del sexo siempre es abordado, mayoritariamente, desde la óptica masculina dándole mayor relevancia al placer del hombre y a sus atributos