Las Clito junto a profesionales de la salud y activistas por la educación sexual instalaron en Providencia una clítoris inflable de tres metros, obra de la artista Francesa Julia Pietri, para visibilizar un órgano que, pese a estar presente en la mitad de la población mundial, ha sido sistemáticamente borrado de los textos educativos, atlas de anatomía y programas de formación en salud