Este año 2015, la deuda alcanzó niveles históricos en Chile. También los morosos. Esto tiene efectos personales en las familias afectadas por la incapacidad de compra y luego la incapacidad de pago, así como trastornos sociales. Todos los efectos negativos contribuyen al statu quo y están en contradicción con los vientos de cambio que soplan en Chile. La deuda es reaccionaria y el mercado lo sabe.