El senado Hernán Larraín quedó con un "sabor amargo" tras la aprobación del proyecto que cambia el sistema binominal por parte de la Comisión de Constitución. El sistema electoral heredado por la dictadura y de gusto de la derecha pasará a revisión en la comisión de hacienda para luego ser votado en particular en la Cámara de diputados. El ejecutivo espera que sea despachado a fines de enero.