A nivel mundial, Chile estaría 55 entre los 156 países del mundo, según el Informe Mundial sobre Felicidad, aunque ahora tememos un descenso estadístico a propósito del incremento de asesinatos, secuestros y otros delitos.
Una constitución legítima, respeto a los derechos humanos, pensiones dignas, garantía de derechos básicos y fin de los privilegios para las clases dominantes son anhelos que la sociedad chilena aún no ve concretados tras casi tres décadas del fin de la dictadura.
Durante un homenaje a las víctimas que desaparecieron en esa localidad, la mandataria sostuvo que su lucha “permitió la energía para el triunfo” en el plebiscito de 1988.