No siempre la victoria es una sucesión ininterrumpida de triunfos tácticos: una derrota militar puede ser una victoria política, cuando demuestra la incapacidad del invasor para controlar territorio y población.
Yo no había nacido cuando eso pasó, pero sé de un alcalde comunista de Tocopilla, un obrero que en la mañana cargaba sacos en el puerto y en la tarde se iba a atender los asuntos municipales