Barack Obama decidió romper las negociaciones después de la semana pasada Rusia destruyera dos hospitales y provocara la muerte de centenares de civiles.
Obama y Putin no llegan a acuerdo sobre el alto al fuego, mientras el encuentro mundial reúne los más altos mandatarios para fortalecer sus relaciones.
Ambos líderes son conscientes que necesitan aprovechar un escenario que se perfila como un "win-win" tanto para los objetivos de Moscú como para los de Ankara.
El primer ministro ruso alertó de la presión y el aislamiento a los que la OTAN ha sometido a Moscú y de presentarlo constantemente como una "amenaza".
El Gobierno de Vladimir Putin expresa su apoyo a la nación suramericana y enfatizó que espera profundizar la cooperación y las relaciones estratégicas.