“El arte no debe tener límites impuestos”: Unión Nacional de Artistas sale al choque por censura en Concepción

Ante el cierre anticipado de la exposición “Sismografía del Cuerpo” por orden de la Municipalidad de Concepción, la organización gremial subrayó que el arte constituye «un espacio legítimo de reflexión y debate, incluso cuando incomoda», por lo que «limitarlo mediante decisiones arbitrarias constituye un retroceso democrático y vulnera derechos culturales garantizados»

“El arte no debe tener límites impuestos”: Unión Nacional de Artistas sale al choque por censura en Concepción

Autor: Leonardo Buitrago

Ante el cierre anticipado de la exposición “Sismografía del Cuerpo” por orden de la Municipalidad de Concepción, la organización gremial subrayó que el arte constituye «un espacio legítimo de reflexión y debate, incluso cuando incomoda», por lo que «limitarlo mediante decisiones arbitrarias constituye un retroceso democrático y vulnera derechos culturales garantizados».

La Unión Nacional de Artistas levantó la voz en defensa de la libertad creativa tras el controversial cierre anticipado de la exposición «Sismografía del Cuerpo» en la ciudad de Concepción. A través de un pronunciamiento público, la organización gremial expresó su respaldo a las y los trabajadores de la cultura afectados por esta decisión municipal, calificando la medida como un atentado contra derechos fundamentales garantizados en el marco democrático.

«Como Unión Nacional de Artistas expresamos nuestro apoyo a trabajadoras y trabajadores de la cultura de Concepción frente al cierre anticipado de la muestra Sismografía del Cuerpo. Consideramos que esta medida afecta directamente el derecho fundamental a la libertad de expresión y creación artística», indicaron en una declración compartida en sus redes sociales.

La organización gremial subrayó que el arte constituye «un espacio legítimo de reflexión y debate, incluso cuando incomoda», por lo que «limitarlo mediante decisiones arbitrarias constituye un retroceso democrático y vulnera derechos culturales garantizados».

El comunicado profundiza en la dimensión política de esta controversia, estableciendo una conexión directa entre la protección de las expresiones artísticas y la salud del sistema democrático: «defender la libertad de expresión, es defender la democracia. El arte no debe tener límites impuestos», señalaron.

En este sentido, la Unión Nacional de Artistas reafirmó su compromiso con «la libertad de creación y expresión, pilares esenciales de una sociedad democrática».

Apagón cultural en Concepción

Lo que comenzó como una exposición que transcurría sin mayores contratiempos terminó transformándose en lo que el gremio artístico ha denominado un «apagón cultural» en la capital del Biobío. Tal y como reportó este medio, la muestra «Sismografía del Cuerpo«, instalada en el Punto de Cultura de la Municipalidad de Concepción, fue clausurada antes de su fecha prevista de término, dejando tras de sí una estela de polémica y acusaciones cruzadas entre los artistas expositores y las autoridades edilicias.

La exhibición, que reunía obras de diez artistas visuales, había superado todas las etapas administrativas correspondientes para su instalación. Los creadores participaron en un proceso formal de postulación, presentaron sus portafolios, fueron seleccionados y posteriormente realizaron el montaje durante cinco días, culminando con una inauguración que, en palabras de los propios artistas, transcurrió sin incidentes. Sin embargo, días después, la muestra fue clausurada por decisión municipal, desatando una controversia que Luis Almendra Villagrán, uno de los artistas afectados no duda en calificar como un acto de censura en Concepción, denunciando que el municipio actuó sin diálogo ni aviso previo.

Censura a obra «Máquina de guerra» inspirada en Camila Polizzi

Entre las obras que componían «Sismografía del Cuerpo», una de las que concitó mayor atención —y probablemente desencadenó la reacción municipal— fue «Máquina de guerra», creación Almendra Villagrán. Esta pieza representa a la conocida figura mediática Camila Polizzi montada sobre un toro mecánico, portando una bazuca y una espada, en una composición que, según su autor, busca explorar las intersecciones entre poder, espectáculo y escándalo en la sociedad contemporánea.

El propio Almendra ha compartido en su cuenta de Instagram una detallada explicación sobre el sentido profundo de su obra: ««MÁQUINA DE GUERRA» es una pintura que aborda el poder contemporáneo desde la ironía, el exceso y la profanación de los símbolos oficiales. La obra presenta un retrato alegórico de @camilapolizzioficial Camila Polizzi, figura mediática surgida del cruce entre escándalo, deseo, legalidad y espectáculo, presentada como una anti – heroína que ocupa y subvierte la iconografía histórica y militar latinoamericana».

En la misma publicación, el artista añadió una aclaración respecto a la génesis independiente de su trabajo, desmarcándose de cualquier interés externo o encargo: «Nota, esta pintura la hice por mi cuenta no es un encargo no me la pagaron la hice porque pinto por entretenerme, por entretención pinto, entiende! pinto por el placer de pintar e investigar la vida, entiende!».

La muestra, sin embargo, no se limitaba a esta pieza. Incluía también una casa de muñecas que ha sido descrita «sacrílego-sexual», bajo el título «Jesuscrist meets Hello Kitty: Dios es un empleado en un mostrador», junto a otras obras que, en conjunto, planteaban una postura crítica respecto a instituciones tradicionales como la iglesia.

Clausura y sumario administrativo

Desde el municipio penquista optaron por cerrar la exposición e instruir un sumario administrativo al interior de la Dirección de Cultura, con el objetivó de establecer las razones y responsabilidades por las cuales se autorizó la realización de esta muestra en un espacio cultural dependiente del municipio.

La tensión se incrementó cuando el personaje «Huachistáculo» —también creación de Luis Almendra— se presentó en el espacio cultural para solicitar explicaciones sobre lo que estaba ocurriendo. En ese momento, según los reportes, el administrador municipal, Boris Negrete, le habría solicitado retirarse del lugar.

Falta de diálogo y prepotencia

Luis Almendra Villagrán ha sido enfático en señalar que el cierre los tomó completamente por sorpresa, especialmente considerando que la muestra había superado todas las instancias de validación institucional sin que nadie manifestara objeción alguna durante el proceso. En declaraciones recogidas por el medio Sabes.cl, el artista expresó su malestar por la forma en que se ejecutó la clausura: «nos pilló por sorpresa porque, por último, habernos llamado antes, haber propuesto un diálogo, nada. Eso demuestra una falta de diálogo, prepotencia y demuestra que nos quieren negar, así de simple».

El creador también rechazó categóricamente las posibles interpretaciones que pretendan asociar su trabajo artístico con intenciones dañinas o disruptivas sin fundamento: «Demuestra que nos están satanizando la obra como si nosotros fuéramos un espectro o una tropa de zombis que queremos hacerle mal a la sociedad. Todo lo contrario, nosotros somos súper buenas personas».

«Nos dijeron: no, ustedes no»

Uno de los aspectos que más ha molestado a los artistas afectados es que la muestra no ingresó al espacio cultural «por la ventana» ni mediante gestiones informales, sino que cumplió rigurosamente con todos los protocolos de postulación y selección establecidos por la propia Dirección de Cultura municipal.

Almendra detalló este proceso en sus declaraciones a la prensa, dejando en evidencia la arbitrariedad de la decisión de cierre.

«Son tan ignorantes entre ellos, yo creo que están medio adormecidos. De hecho, por eso les pasó esto, nosotros estuvimos montando la muestra durante cinco días. Hicimos la inauguración, nadie, no pasó nada, fue maravillosa la inauguración, excepto que no teníamos cóctel», relató el artista, agregando una hipótesis sobre el verdadero detonante de la clausura: «yo creo que el alcalde vio la noticia en la prensa y se espantó y cerró la cuestión».

El artista profundizó en la contradicción que implica haber pasado exitosamente todas las etapas de selección para luego ser expulsados del espacio.

«Y el tema es que antes de esto hubo un proceso de selección, por supuesto, nosotros postulamos con la muestra e hicimos un portafolio… Ni un problema, quedamos seleccionados, pasaron meses hasta que expusimos. Claro, nosotros hicimos algunos cambios, pensamos que no iba a haber problema porque no nos dijeron nada, ni en la inauguración, pero nos encontramos con esta sorpresa ahora que nos dicen, no, ustedes no, a ustedes no les corresponde estar en este espacio de arte, lo que me parece, francamente, una locura», relató.

Esta declaración evidencia la frustración de los creadores ante lo que perciben como una invalidación tardía y carente de fundamentos de un trabajo que había sido previamente validado por los mecanismos institucionales del propio municipio.

El factor político: un alcalde conservador en la mira

El contexto político en el que se desarrolla esta controversia añade una capa adicional de complejidad al debate sobre la censura en Concepción. El alcalde de la comuna, Héctor Muñoz Uribe, fue electo en 2024 como militante del Partido Social Cristiano y es ampliamente reconocido por su labor como líder pastor evangélico, vinculado al grupo religioso «Águilas de Jesús». Desde su llegada al municipio, su gestión ha estado caracterizada por una postura conservadora de raigambre cristiana, lo que ha generado diversas reacciones en el mundo cultural y político local.

En este escenario, la acusación de censura en Concepción adquiere matices particularmente sensibles, pues abre una pregunta incómoda que trasciende el caso específico: ¿qué espacio real tienen —o no— las expresiones artísticas críticas, especialmente aquellas que abordan temáticas vinculadas a la sexualidad, la religión o la crítica política, en recintos culturales administrados por un municipio con una orientación confesional explícita?

La controversia no solo involucra la relación entre arte y religión, sino también la tensión entre los principios de libertad creativa garantizados en el marco constitucional y legal chileno, y las legítimas convicciones personales de las autoridades electas. El desafío, en todo caso, radica en cómo conciliar estas dimensiones sin que ello signifique la imposición de criterios particulares sobre la creación artística financiada o albergada en espacios públicos.

¿Límites a la libertad de expresión?

El caso de «Sismografía del Cuerpo» y su cierre anticipado en Concepción ha puesto sobre la mesa una discusión que excede largamente los límites de esta exposición en particular. Las preguntas sobre cuáles son —y cuáles deberían ser— los límites del arte en una sociedad democrática, sobre el rol de las autoridades en la definición de lo que puede o no mostrarse en espacios públicos, y sobre la protección de la libertad creativa frente a decisiones administrativas discrecionales, son interrogantes que la sociedad chilena en su conjunto está llamada a abordar.

La Unión Nacional de Artistas ha sido clara en su posición: el arte no debe tener límites impuestos desde fuera de la propia creación, y la defensa de esta premisa constituye un pilar irrenunciable de la democracia.

Mientras tanto, los artistas afectados continúan denunciando lo que consideran un acto de censura arbitrario, ejecutado sin diálogo ni respeto por el trabajo creativo.

Suscríbete
|
pasaporte.elciudadano.com

Reels

Ver Más »
Busca en El Ciudadano