La Corte de Apelaciones de Antofagasta confirmó la sentencia dictada en diciembre de 2025, en contra de una organización criminal colombiana liderada por un imputado apodado ‘Satanás’ o ‘Zeus’, y que se había asentado al interior del campamento Génesis II en dicha ciudad del norte de Chile.
Según informó el Ministerio Público, el fallo estableció penas totales de 184 años para los 10 integrantes de esta estructura delictiva, recordando en ese sentido que la resolución había sido objeto de diversos recursos de nulidad por parte de las defensas de los condenados.
Sin embargo, el fallo se mantuvo firme en todas sus partes, «lo que constituye un importante respaldo al trabajo desarrollado por el Ministerio Público en una investigación de alta complejidad», apuntaron desde la entidad.
Así, tras examinar los recursos de las defensas, el tribunal de alzada sostuvo que la sentencia recurrida estaba correctamente fundamentada, «pues analizó de manera completa y lógica la abundante prueba rendida por la Fiscalía, sin infringir las reglas del debido proceso u omitir evidencia relevante».
«Asimismo, los magistrados desestimaron los reclamos acerca de supuestos errores de derecho o la no aplicación de atenuantes en favor de los condenados, concluyendo, en consecuencia, que no se acreditó ninguno de los vicios denunciados por las defensas», agregaron desde el ente persecutor.
Tras la decisión de la Corte, el Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, destacó que el fallo «reconoce la solidez del trabajo investigativo realizado por la Fiscalía, lo que permitió, en un fallo histórico, condenar a Zeus a 77 años de cárcel, y el resto de la organización a penas individuales que oscilan entre 10 y 18 años, por delitos como asociación criminal, tráfico de drogas, homicidios, lesiones, amenazas e infracciones a la ley de control de armas».
En ese sentido, el fiscal destacó el hecho que la Corte haya confirmado la condena por la figura de la asociación criminal, descartando de esta manera que se tratara de actuaciones aisladas o meras relaciones circunstanciales entre los acusados, como aseguraban las defensas.
«El tribunal de alzada enfatizó que la prueba rendida permitió establecer un proyecto delictivo común, sostenido en el tiempo, con liderazgo definido y subordinación funcional de sus integrantes, lo que satisface plenamente los elementos del tipo penal de asociación criminal, que es lo que sostuvo siempre el Ministerio Público en este caso, atendidas las características de la organización», planteó el persecutor.
Los hechos y la investigación
La investigación de este caso fue llevada adelante por la unidad SACFI de la Fiscalía Regional de Antofagasta, junto con unidades especializadas de la Policía de Investigaciones de Chile, logrando desarticular una organización criminal jerarquizada, con presencia territorial en distintos campamentos de Antofagasta, que operaba de manera permanente y estructurada.
Según se expuso durante el juicio oral, la organización estaba dedicada principalmente al tráfico ilícito de drogas, manteniendo puntos de venta estables y una estructura con funciones claramente distribuidas entre sus integrantes, quienes cumplían labores de abastecimiento, dosificación, comercialización, custodia armada y recaudación de dinero.
Asimismo, el grupo ejercía un control territorial violento al interior del campamento Génesis II, utilizando armas de fuego, amenazas y hechos de extrema violencia para intimidar a vecinos, desplazar a personas de sus viviendas y asegurar el dominio de los puntos de venta.
En la cúspide del grupo estaba, Javier Valencia González, de 40 años, alias Zeus o Satanás, un delincuente de origen colombiano que llegó a Chile huyendo de la justicia de su país, donde enfrenta una condena de 33 años de cárcel que hoy lo mantiene con un pedido de extradición activo.
El sujeto fue detenido por Carabineros en mayo de 2024 y pocas semanas más tarde cayó el resto de la banda durante una masiva operación de la PDI al interior del campamento Génesis II.
El Ciudadano
