El Casino Dreams de Talca enfrenta uno de sus escenarios más complejos desde el inicio de su construcción. El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región del Maule inició formalmente el procedimiento de invalidación de la resolución que permitió al proyecto evitar su ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), abriendo la posibilidad de que la autoridad deje sin efecto la decisión que lo favoreció en junio de 2025.
La noticia llega cuando las obras del proyecto presentan un importante nivel de avance, incluyendo excavaciones de gran profundidad realizadas en un terreno cuya fragilidad ambiental e hidrológica ha sido advertida por distintos organismos públicos.
El proyecto «Modificación Parque Ferial AGAC», impulsado por Dreams y la Agrícola Central del Maule, logró avanzar sin presentar un Estudio de Impacto Ambiental, pese a emplazarse junto al Humedal Urbano Cajón del Río Claro y Estero Piduco, una de las principales infraestructuras naturales para la regulación de las aguas de la ciudad de Talca.
La Dirección General de Aguas advirtió oportunamente la alta vulnerabilidad del acuífero presente bajo el terreno y la necesidad de evaluar adecuadamente los riesgos asociados a las obras. Asimismo, diversos antecedentes técnicos han señalado que el sector posee características naturalmente inundables y cumple una función clave en la absorción de excedentes hídricos durante eventos climáticos extremos.
A pesar de estas advertencias, la autoridad ambiental resolvió en junio de 2025 que el proyecto no debía ingresar obligatoriamente al SEIA. La decisión fue precedida por diversas gestiones y reuniones sostenidas por los titulares del proyecto ante organismos públicos durante su tramitación administrativa.
Sin embargo, la historia aún no está escrita. Mediante una resolución fechada el 14 de julio de 2026, el SEA concluyó que la solicitud de invalidación presentada cumple con todos los requisitos legales y decidió iniciar formalmente el procedimiento destinado a determinar si la resolución que favoreció al proyecto fue dictada conforme a derecho.
El titular del proyecto tendrá ahora diez días hábiles para presentar sus descargos, tras lo cual el SEA deberá resolver si mantiene vigente la resolución o si la invalida.
Un caso que podría anticipar los efectos de la megarreforma de permisos
El caso del Casino Dreams adquiere además una dimensión nacional. Mientras el Gobierno impulsa su denominada «megareforma», actualmente en discusión legislativa, uno de los aspectos más controvertidos del proyecto es la posibilidad de que el Estado deba indemnizar a titulares de proyectos cuando, habiendo obtenido autorizaciones administrativas, estos sean posteriormente afectados por decisiones judiciales o administrativas que impidan su ejecución.
De prosperar iniciativas de este tipo, el proyecto Casino Dreams podría transformarse en un ejemplo paradigmático del debate que hoy divide al mundo político y ambiental: ¿debe el Estado indemnizar a una empresa que avanzó en la construcción de un proyecto emplazado en una zona ambientalmente vulnerable, que evitó una evaluación ambiental y cuya autorización está siendo revisada por la propia autoridad que la otorgó?.
La pregunta cobra aún más fuerza considerando que el proyecto ya ha materializado importantes obras civiles y que la discusión sobre su legalidad ambiental continúa abierta.
La resolución del SEA demuestra que el caso está lejos de encontrarse cerrado. Por el contrario, la autoridad ambiental ha abierto un procedimiento formal que podría terminar dejando sin efecto el permiso que permitió al Casino Dreams avanzar sus obras sin someterse a una evaluación ambiental.
