A partir del lunes 10 de agosto, el Sindicato de Prensa de El Mercurio iniciará una huelga legal en demanda del pago de sus cotizaciones previsionales, tras el fracaso de la tercera y última reunión de mediación con la empresa ante la Dirección del Trabajo.
El presidente de la organización sindical, Jorge Núñez, señaló a El Ciudadano que «dimos por terminada la negociación colectiva y el motivo es claro: el mal comportamiento de la compañía frente a sus trabajadores».
Ahora, más de 210 socios definirán el rumbo de las acciones en una asamblea nocturna, donde se decidirán los pasos específicos a seguir.
«Desde hace años nos han descontado cientos de millones de pesos de cotizaciones que no van a parar ni a las AFP, ni a las Isapres, ni a ninguna de las instituciones, lo que nos genera una cantidad enorme de problemas», explicó el representante del Sindicato de Prensa de El Mercurio.
Hablamos de problemas «en la atención de salud o para cosas tan simples como cambiarse de casa, donde te piden liquidación de sueldo, porque además están pagando atrasados. Pero lo más terrible de todo, que es el verdadero motivo de esta huelga, es que la compañía se ha negado a decirnos cuánta es la plata que nos han sacado durante toda esta negociación».
Además, se han negado a garantizar el pago de las cuotas previsionales atrasadas: «Todos sus planes de pago implican que si empieza a pagar la deuda que nos tiene, dejan de pagar el presente, por lo tanto eso no es aceptable», indicó Jorge Núñez.
No convertir el abuso de los trabajadores en una política financiera
Desde el Sindicato hicieron un llamado a los dueños de El Mercurio «a no convertir el abuso de los trabajadores en una política financiera, para tapar los hoyos de la compañía».
«Las platas de los trabajadores son sagradas, una vez que se sacan, deben ir a los fondos, no quedarse dando vueltas en las cuentas de la compañía», enfatizó el presidente del Sindicato, recalcando que «ellos reconocen que las platas las tienen, pero no nos dicen ni cuánto es, ni cuándo nos van a pagar».
«No se pueden hacer negocios propios, con platas ajenas, mucho menos con plata de los trabajadores. Esa no es la manera de proteger la libertad económica ni defender la libertad política, menos en el faro del capitalismo. Yo me pregunto, ¿qué le queda al resto de las otras empresas?», cerró el dirigente sindical.
Seguiremos informando.
