Hoy comenzó en la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) la votación que definirá si sus trabajadores aceptan la última oferta de la empresa o inician una huelga nacional. La instancia es la etapa final de un proceso de negociación colectiva reglado por el Código del Trabajo: al no alcanzarse acuerdo en la negociación directa, la ley establece que los socios deben pronunciarse en los últimos días antes del vencimiento del contrato colectivo. No es una decisión discrecional del sindicato, sino un paso legalmente obligatorio.
Desde el Sindicato Nacional SINTACHS han indicado que la empresa no ha mostrado disposición a ceder en entregar beneficios y reconocimiento a sus socios, pese a que a la ACHS le está yendo bien, es la empresa más grande de su mercado, y que ese buen momento también debería reflejarse en sus trabajadores. Según el sindicato, la institución se encuentra en expansión y ese crecimiento se sostiene, en buena parte, en el esfuerzo de quienes trabajan en ella día a día.
ACHS es la mutualidad de seguridad laboral más grande de Chile, con más de 85 mil empresas afiliadas. De ella depende, para miles de empleadores, la atención de accidentes del trabajo y la gestión de licencias médicas. Una eventual paralización del personal —sobre todo en funciones críticas de atención y prevención— podría complicar a empresas respecto de respaldo operativo en procesos que, para muchas, son de cumplimiento obligatorio ante la ley.
