El seguimiento satelital de Tuta, una ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) marcada en el norte del Perú, ha vuelto a sorprender.
Tras completar su viaje de ida hasta la Península Antártica, emprendió el retorno y fue registrada recientemente frente a las costas de Chile, confirmando la conectividad del Corredor Azul del Pacífico Oriental.
Con cerca de 320 días de transmisión satelital activa, su recorrido migratorio de ida y vuelta alcanza ya más de 11 mil kilómetros.
«Este hito confirma que Tuta marcó el primer registro de una ballena jorobada rastreada desde Perú hasta la Antártida, y ahora evidencia también el camino de regreso, cerrando un ciclo migratorio que conecta a Perú, Chile y el continente blanco», destacaron desde la organización internacional WWF.
Recordemos que la travesía de Tuta es registrada gracias al trabajo coordinado entre WWF Perú, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP) y el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), más instituciones científicas y socios regionales, incluyendo organizaciones chilenas.
Para WWF, esta iniciativa «refuerza la necesidad de pensar la conservación marina como un esfuerzo colaborativo entre países».
«Su paso por aguas chilenas confirma que proteger a las ballenas en un solo punto no basta si sus corredores migratorios siguen expuestos a amenazas», reiteraron desde la ONG.
Yacqueline Montecinos, coordinadora de Biodiversidad Marina y Políticas Oceánicas de WWF Chile, comentó en ese sentido que «el emocionante viaje de Tuta muestra lo relevante que es el trabajo conjunto y coordinado, más allá de las fronteras, cuando se busca proteger especies con un ámbito de hogar tan extenso como el de la ballena jorobada».
«Tuta nos llama a esfuerzos colaborativos entre los países que son parte de su ruta, para asegurar en conjunto su supervivencia dentro del Corredor del Pacífico Oriental», agregó Montecinos.

Corredor Azul del Pacífico Oriental: Una visión regional
La iniciativa del Corredor Azul del Pacífico Oriental es una estrategia de conservación liderada desde Chile por WWF, con el objetivo de proteger las rutas migratorias de especies como la ballena jorobada.
Se extiende desde la Antártida y el sur de Chile hasta Alaska, con el objetivo de asegurar conectividad ecológica entre áreas de alimentación, reproducción y crianza, reduciendo amenazas como colisiones con embarcaciones, ruido submarino, pesca incidental, contaminación y cambio climático.
La iniciativa busca consolidarse como una Solución basada en la Naturaleza (SbN).

