«Zonas de Resguardo»: Primer capítulo de microserie documental exhibe cómo el ECMPO Koldita protege la economía y la autonomía de las comunidades costeras de Chiloé

¿Cómo se protege una forma de vida construida durante generaciones junto al mar? Esa pregunta articula el primer capítulo de «Zonas de Resguardo», la microserie documental producida por Observatorio Ciudadano y Tres Tercios, en alianza con la Red de Comunicadores por los ECMPO.
El episodio se adentra en el ECMPO Koldita, al sur de Chiloé, para mostrar desde dentro cómo funcionan los espacios costeros ya aprobados y las economías locales que sostienen, esto, mientras actividades industriales como la acuicultura, según reporte 2025 de Terram, han generado solo 17 mil puestos de trabajo, mientras obtienen 300 millones de dólares anuales en exportaciones.
En el sector de Piedra Blanca, Quellón, la comunidad ha desarrollado la captación de semillas de chorito, actividad transmitida por generaciones que hoy es el eje productivo de la zona. El werken Alex Mansilla explica el origen del proceso: «Todo parte que es algo natural. Que se da porque hay un banco natural. Acá estamos sobre el banco natural. Que nos proporciona a nosotros el alimento también de los choritos». La técnica consiste en instalar mallas recicladas en el mar, donde las semillas se adhieren de forma natural antes de ser vendidas a empresas de engorda, un circuito que ubica a la región de Los Lagos como el segundo productor mundial de choritos.
Para Mansilla, el aporte central de estos espacios trasciende lo económico: «El aporte más grande que hace un espacio costero (ECMPO) en un territorio es que la gente, por ejemplo, pueda seguir haciendo sus usos consuetudinarios de muchos años«. Recuerda que la normativa fue pensada «en los territorios y en las comunidades que se mantengan y sigan teniendo sus formas de vida», y agrega que «parte de los espacios costeros es eso, entregar autonomía a la gente, que la gente vuelva a tener una actividad económica en su territorio».
El testimonio de Mansilla condensa el sentido de la serie al proyectar esta forma de vida hacia las nuevas generaciones: «Yo veo a mi familia mariscar, mis sobrinos mariscar en el mar. Yo quiero que mis hijos también hagan lo mismo. Que hagan lo mismo. Eso es libertad«.
La protección territorial también aparece como preocupación central de la comunidad frente a proyectos extractivos: «Ese tema de la protección es lo que más a nosotros nos preocupa. De que siempre los lugares que son más prístinos, que son más alejados, siempre tienen proyectos extractivistas que quieren destruir lo que uno tiene«, advierte Mansilla. Por ello, la comunidad ha delimitado áreas específicas para la captación de semillas, resguardando el resto del territorio. «Una forma de vida de seguir haciendo lo mismo en tu territorio. De seguir preservando, seguir haciendo lo mismo que has hecho muchos años. Y eso es la Ley Lafkenche. Autonomía para los territorios. Espiritualidad», reflexiona.
La microserie documenta que, contrario a la idea de que los ECMPO frenan el crecimiento económico, estas experiencias han permitido «el resguardo de diversas fuentes de trabajo, de economías locales, tradicionales, no solo sostener o mantener, sino ampliar miradas y oportunidades que trascienden las generaciones, con dignidad, autonomía«. Así, el proyecto busca responder cómo funcionan los ECMPO ya aprobados, de qué viven sus comunidades y cómo se relacionan con las comunidades no indígenas, mostrando que estos espacios son herramienta de protección ecosistémica y de transmisión cultural.
El primer capítulo de «Zonas de Resguardo» ya está disponible en el canal de YouTube de El Desconcierto, con la invitación a conocer de primera fuente la convivencia cotidiana y el trabajo comunitario del ECMPO Koldita. El próximo capítulo de la serie se estrenará el 30 de septiembre, dedicado a la experiencia del ECMPO Caulín.
Ver el primer capítulo:
