Este 3 de octubre se cumplen exactamente tres años desde que el Ejecutivo ingresó a la Cámara el proyecto de ley que regula la prevención de incendios forestales y rurales (boletín N°16335-14).
Tres temporadas después, y pese a haber avanzado en la Cámara y el Senado, la iniciativa continúa sin convertirse en ley. Actualmente se encuentra en Comisión Mixta, instancia que logró constituirse recién el 19 de agosto pasado, 4 meses después de quedar estancada.
Hasta la fecha aún no hay luces de que la ley se concrete. Incluso se ha planteado la posibilidad de que el actual Ejecutivo pueda presentar un eventual veto frente a artículos ya acordados por los parlamentarios.
Mientras la tramitación se extiende, el país ha acumulado un historial de tragedias que no se pueden seguir enfrentando sin un marco legal más adecuado y efectivo, advirtieron desde la organización internacional WWF Chile.
Qué dicen los datos
Con base en los datos oficiales de Conaf, apuntan desde WWF Chile, «se puede establecer que desde el 3 de octubre de 2023 hasta el cierre de septiembre de este año han ocurrido 17.464 incendios forestales y de interfaz que han afectado una superficie de 244.227 hectáreas».
«Solo considerando los principales siniestros, en la temporada 2023-2024 el megaincendio en la Región de Valparaíso dejó 138 personas fallecidas, estimándose más de cuatro mil viviendas destruidas y alrededor de 12 mil damnificados. Para el periodo de incendios 2024-2025, se informaron seis víctimas fatales, y en enero de este año, la catástrofe de Ñuble, Biobío y La Araucanía volvió a golpear con 21 fallecidos, más de 330 lesionados, cerca de 22.000 damnificados y más de 4.100 viviendas afectadas», agregaron.
«Sumadas, estas tres temporadas han dejado, al menos, 165 personas fallecidas, cerca de ocho mil viviendas destruidas y casi 35 mil damnificados», enfatizaron desde la organización internacional.
«La ley es solo el primer paso»
Susan Díaz, directora de Comunicaciones e Incidencia de WWF Chile, remarca que la ley es solo un primer paso, insistiendo en que junto con la prevención (zonas de interfaz urbano-rural, zonas de amortiguación y planes de manejo preventivo) se debe «avanzar en paralelo hacia una agenda de restauración de los ecosistemas afectados, educación ambiental y fortalecimiento de las comunidades y organizaciones locales dedicadas a la prevención, incluyendo revisar aspectos como el cambio de uso de suelo en terrenos quemados».
«Los incendios forestales son la mayor emergencia que enfrenta Chile cada verano, y probablemente lo seguirán siendo, pero la diferencia está en cómo nos preparamos y en las herramientas legales que tengamos para enfrentarlos. La ley no los evita por sí sola, pero mejora cómo los abordamos en un contexto donde son cada vez más frecuentes e intensos», advirtió Díaz.
«Por esto, reiteramos el llamado al Congreso a llegar a un acuerdo y resolver cuanto antes los puntos pendientes en la Comisión Mixta. Sabemos que aun así la ley no estará lista para esta temporada, pero no podemos seguir dilatando la aprobación de este marco legal», indicó la representante de WWF Chile.
Seguiremos informando.
