Sáhara Occidental, el último país pendiente de descolonización en África: Tras veto, ONU deja sin misión de paz al territorio Saharaui que lucha por su autodeterminación

António Guterres confirmó el fin de la MINURSO y el inicio de su liquidación, pero advirtió que la salida no anula el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación. El secretario general expresó preocupación por el riesgo de escalada militar y confirmó que Staffan de Mistura continuará la mediación política.

Sáhara Occidental, el último país pendiente de descolonización en África: Tras veto, ONU deja sin misión de paz al territorio Saharaui que lucha por su autodeterminación

El cierre de la misión de paz ONU que no extingue el derecho inalienable a la autodeterminación

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, según agencias internacionales de prensa, confirmó este domingo 1 de noviembre de 2026 el fin de las operaciones de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), después de que el Consejo de Seguridad no lograra renovar su mandato tras las votaciones del 30 de octubre.

En una declaración oficial difundida por su portavoz, Stéphane Dujarric, Guterres reconoció el papel fundamental de la misión desde su creación en 1991 en la supervisión del alto el fuego y en la creación de condiciones para una solución política.

Ver también / Tras veto de EE.UU y Rusia la ONU abandona el Sáhara y el conflicto entra en territorio desconocido

La declaración contiene una afirmación de especial importancia para el futuro del Sáhara Occidental. Guterres recordó expresamente que la MINURSO fue creada para «proteger y servir al pueblo del Sáhara Occidental y, en particular, para permitirle ejercer su derecho inalienable a la libre determinación». Y subrayó: «El secretario general subraya que la salida de la MINURSO no anula estos derechos inalienables e insta a todas las partes a respetar y promover los derechos del pueblo del Sáhara Occidental» . Naciones Unidas deja así establecido que el fin de las operaciones de su misión no supone la desaparición de los derechos para cuya protección fue creada.

El inicio de la liquidación

El comunicado confirma que este 1 de noviembre comienza el período de liquidación de la MINURSO. Durante esta etapa permanecerá un equipo reducido, dependiente del Departamento de Apoyo Operacional de Naciones Unidas, que supervisará el traslado ordenado de los bienes pertenecientes a los países que aportaron efectivos militares a sus respectivos países y la gestión adecuada de los equipos propiedad de la organización.

Relacionada / “Ni cómplices de la ocupación ilegal marroquí ni subordinados a Washington”: Categórico rechazo contra el giro de Kast sobre soberanía del Sáhara Occidental

Guterres solicitó la plena cooperación de las partes para garantizar que este proceso se complete «de manera ordenada y lo antes posible» . La declaración no establece un calendario concreto para la salida de todo el personal.

El reconocimiento a 35 años de labor

El secretario general dedicó también un reconocimiento a quienes formaron parte de la MINURSO durante sus 35 años de presencia en el Sáhara Occidental. Expresó su «más profundo agradecimiento» a todo el personal y, particularmente, al representante especial para el Sáhara Occidental, Alexander Ivanko, cuya dirección permitió desarrollar las actividades de la misión durante un período «especialmente difícil», marcado por la reanudación de las hostilidades en 2020.

También de interés / Los 7 pilares de la ocupación de la tierra de un pueblo olvidado: Cómo Marruecos intenta convertir la ocupación del Sáhara Occidental en un hecho irreversible

Asimismo, Guterres, rindió homenaje a los 20 miembros de la MINURSO que perdieron la vida a lo largo de estas tres décadas y media .

La advertencia sobre la escalada

La situación de seguridad ocupa otro lugar destacado en la declaración. Guterres manifestó su preocupación por las condiciones existentes en todo el territorio y por el «riesgo de una escalada de las hostilidades». Por ello, instó a todas las partes implicadas a «ejercer la máxima moderación y abstenerse de cualquier acción que pueda aumentar aún más las tensiones o socavar la estabilidad regional».

El llamamiento se produce cuando la MINURSO deja de desarrollar sus funciones operativas de observación y seguimiento militar, desempeñadas incluso después de la ruptura del alto el fuego en noviembre de 2020.

De Mistura continúa la mediación

Pese al cierre de las operaciones de mantenimiento de la paz, Naciones Unidas reafirmó su compromiso de apoyar a las partes para alcanzar una solución política «justa, duradera y mutuamente aceptable» que garantice la autodeterminación del pueblo saharaui.

También ver / El Sáhara Occidental: La herida abierta del colonialismo en el siglo 21

El comunicado confirma que la organización está dispuesta a seguir respaldando el diálogo y la búsqueda de una solución pacífica mediante su enviado personal para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, cuyas funciones diplomáticas no quedan anuladas por el cierre de la MINURSO .

El doble veto que apagó la ONU

El cierre de la misión fue el resultado de una colisión frontal entre las dos potencias que aún se reparten el orden mundial. Primero, Rusia vetó el proyecto estadounidense, que contaba con once votos a favor y buscaba renombrar la misión como MINUSO, eliminando la letra «R» que hacía referencia al referéndum de autodeterminación para consolidar el plan de autonomía marroquí.

Una hora después, Estados Unidos hacía lo propio con la propuesta rusa de prórroga técnica, que solo sumó tres apoyos y once abstenciones. La ONU se quedó sin mandato para el Sáhara por primera vez desde 1991.

Marruecos celebra, el Polisario resiste

Las reacciones no se hicieron esperar. El Palacio Real de Rabat calificó la no renovación como un «avance importante» y un «paso significativo» hacia la resolución del conflicto. Para el ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, la expiración de la MINURSO es una «oportunidad» para pasar de la «gestión» a la «resolución» definitiva, según confirmó la agencia Xinhua.

En el otro lado, el Frente Polisario y Argelia se aferraron al veto ruso, que impidió lo que consideraban una imposición contraria al derecho internacional. Para los independentistas saharauis, la desaparición de la MINURSO elimina un testigo incómodo, pero también un dique de contención.

El terreno, en el aire

La consecuencia más inmediata es la incertidumbre sobre el terreno. La sede de la MINURSO en El Aaiún comenzó a cerrar sus puertas y a cesar actividades. Los cascos azules, que llevaban tres décadas patrullando la zona desmilitarizada conocida como «zona colchón» —un 20% del territorio—, se retiran sin relevo. Analistas citados por la agencia china,  advierten de que el escenario más probable a medio plazo no es una solución negociada, sino un estancamiento inestable con riesgo real de escalada.

La principal preocupación es que Marruecos aproveche el vacío para tomar militarmente la zona colchón, lo que podría desencadenar choques directos con el Polisario.

Chile y el giro que rompió la tradición

Mientras la ONU se retiraba del Sáhara, en Chile el gobierno de José Antonio Kast consumaba un giro histórico. El 21 de septiembre de 2026, en el marco de la 81.ª Asamblea General de la ONU, el canciller Francisco Pérez Mackenna y el ministro marroquí Nasser Bourita firmaron un comunicado conjunto en el que Chile respaldó la soberanía de Marruecos sobre «la totalidad de su territorio, incluida la región del Sáhara Occidental», y calificó el plan de autonomía de 2007 como la única solución política, según consignó The Clinic.

El anuncio incluyó los términos de referencia para iniciar negociaciones de un Tratado de Libre Comercio (TLC).

«Ni cómplices ni subordinados»

El giro desató un rechazo categórico. El Partido Comunista de Chile y sus juventudes emitieron una declaración titulada «Ni cómplices de la ocupación ni subordinados a Washington», en la que condenaron que Kast haya quebrado «en 24 horas décadas de neutralidad del Estado» y le haya dado la espalda a la autodeterminación del pueblo saharaui. «Ni Naciones Unidas ni ningún Tribunal Internacional han reconocido jamás la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental», señalaron, advirtiendo que la declaración compromete a Chile a «promover comercio e inversión en territorios ocupados ilegalmente».

El Partido Socialista por su parte, el 16 de octubre, rechazó «categóricamente» la decisión y llamando al Gobierno a «retome la posición histórica de Chile en defensa de la descolonización», según El Ciudadano.

La CUT Chile y los presos en huelga de hambre

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) también reafirmó su respaldo a la causa saharaui. Su presidente, José Manuel Díaz, expresó su solidaridad con los nueve presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik que mantienen una huelga de hambre indefinida desde el 23 de septiembre.

La central sindical denunció las «condiciones de detención degradantes, falta de asistencia médica adecuada y aislamiento», y llamó a las autoridades marroquíes a garantizar la integridad física de los huelguistas, citando la Opinión núm. 23/2023 del Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria relativa al activista Naâma Asfari, consignó El Ciudadano.

El último territorio no autónomo de África: República Árabe Saharaui Democrática

El Sáhara Occidental figura todavía en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas. Fue incluido en 1963, y desde entonces la comunidad internacional ha sido clara: España sigue siendo de iure la potencia administradora. Los Acuerdos de Madrid de 1975 no transfirieron la soberanía, y el referéndum prometido sigue sin celebrarse. La Resolución 2797 del Consejo de Seguridad, adoptada el 31 de octubre de 2025, renovó un año más el mandato de la MINURSO, pero evitó abrir vías sustantivas hacia la consulta. Ahora, sin misión sobre el terreno, el conflicto entra en territorio desconocido.

El cierre de una misión establecida hace 35 años no extingue el derecho inalienable del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro. Como recordó el diplomático saharaui Hafdala Chadad Brahim en un análisis publicado por El Ciudadano: «Una carretera no puede resolver una cuestión de descolonización. Un puerto no puede sustituir el derecho a la autodeterminación. Una inversión no puede sustituir el consentimiento de un pueblo».

La ocupación puede tener siete pilares, cientos de contratos y miles de millones en inversión, pero si carece del consentimiento del pueblo dueño de la tierra, «seguirá teniendo un problema que ningún proyecto económico puede resolver».

Obtén tu Pasaporte y apoya a El Ciudadano

Elimina la publicidad, accede a contenido exclusivo y sé parte de la comunidad.

Elige tu plan

Turista

$1.990 /mes

 


Sin anuncios · Publica tus artículos

Ciudadano — TOP

$4.990 /mes

 


Sin anuncios · Publicar artículos · PDFs · Newsletter exclusivo · Favoritos

Diplomático

$10.990 /mes

 


Sin anuncios · Publicar artículos · PDFs · Newsletter exclusivo · Favoritos · Voz editorial

Cancela en cualquier momento  ·  Sin permanencia


Reels

Ver Más »
Busca en El Ciudadano