Al cierre de la nueva edición del Festival de Annecy, el más importante de animación del mundo, los ganadores del Oscar por el cortometraje Historia de un Oso acaban de hacer historia: triunfan con su primer largometraje animado, Brave Cat, con el Premio del Público. POR ERNESTO GARRATT
En el Festival de animación más importante, los ganadores del Oscar por el corto Historia de un Oso, acaban de triunfar con otro hito histórico. Han obtenido el Premio del Público en el certamen francés de animación con el debut de su primer largometraje: Brave Cat: una animación hecha en Chile de 88 minutos.
La historia de este filme, ovacionado durante su proyección en la selección «Annecy presenta», relata la historia de Kona, una gata adolescente del bosque. La joven protagonista decide enfrentar sus miedos y buscar a su madre desaparecida, quien fue secuestrada por perros al servicio de humanos. Junto a Colin, un cachorro guardián abandonado, y Bernard, un viejo oso de circo fugitivo, emprende una travesía por el país en busca de sus familias perdidas. A pesar de sus diferencias, Kona, Colin y Bernard permanecen unidos en un viaje salvaje que los transformará para siempre.
Al igual que Historia de un Oso, esta película resuena en la vida personal de Gabriel Osorio. «Los orígenes de Brave Cat se basan en mi cortometraje ganador del Oscar en 2014, Historia de un Oso«, explica el director. «El corto fue inspirado por el encarcelamiento y el exilio de mi abuelo, Leopoldo Osorio, durante la dictadura chilena de 1973, que desgarró a su familia por razones políticas. A través de una metáfora sencilla quise mostrar el dolor de esa separación forzada a audiencias de todo el mundo. Hice ese cortometraje con una convicción profunda: sin importar el contexto histórico, nada justifica las violaciones a los derechos humanos. Estos deben ser el fundamento de cualquier sociedad, y esa misma creencia está en el corazón de Brave Cat«.

«Cuando regresó la democracia, mi abuelo volvió a Chile y finalmente pudo reunirse con nosotros, su familia. Sin embargo, miles de chilenos no tuvieron esa suerte. Muchas familias siguen buscando a sus seres queridos desaparecidos sin obtener respuesta alguna», comenta Gabriel Osorio.
En sus propias palabras, detalla: «Brave Cat cuenta la historia no del exiliado, sino de quienes se quedan atrás: las familias que buscan a sus seres queridos. Eso inspiró el viaje de Kona, una gata del bosque cuya madre es capturada por un circo. La película gira en torno a dos preguntas: ¿Qué se necesita para perdonar? ¿Es posible perdonar lo imperdonable?».

