«¡Chao guías ambientales, chao ideología!»: La polémica frase de Kast que fue reflotada tras los temporales y el recorte de 59,1% a la línea de cambio climático

La frase «¡Chao guías ambientales, chao ideología!», pronunciada por José Antonio Kast en septiembre de 2025 durante el XX Encuentro Empresarial del Sur en Valdivia, volvió a circular masivamente en redes sociales tras el aluvión en Las Condes registrado el jueves 8 de octubre.
Se recordó que en esa instancia, el entonces candidato presidencial cuestionó el contenido y aplicación de las guías ambientales, afirmando que si «las inventa el burócrata de la zona y se le gusta una cosa tira la guía para proteger una arañita, si le gusta los pajaritos tira la guía para proteger a los pajaritos». También sostuvo que no tenía problemas con proteger la naturaleza, pero defendió «reglas claras, tiempos acotados, sin ideología», y cuestionó que «están detenidas inversiones grandes por la ideología ambientalista, por la ideología animalista, por la ideología indigenista».
La emergencia que derriba prejuicios
El aluvión en San Carlos de Apoquindo tuvo entre sus factores la lluvia intensa, la pérdida de vegetación por un incendio forestal —que consumió 1.012 hectáreas entre los parques La Plaza Sur y San Carlos de Apoquindo, según la Asociación de Municipalidades Parque Cordillera— y las condiciones de los sistemas de conducción de agua. A esto se sumó, cinco días después, una tormenta eléctrica con granizos y un tornado EF-0 que dejó calles anegadas, estaciones de Metro cerradas y alerta roja en la Región Metropolitana. Con más de 100 mm de agua caída, octubre ya es el más lluvioso de la serie histórica de Santiago según Meteored.
En UChileTV, la periodista Mirna Schindler planteó que los últimos fenómenos climáticos en comunas acomodadas instalan la crisis ambiental en el centro del debate público y «le quitan el sesgo ideológico a un problema que afecta a todos los sectores sociales». La publicación puede revisarse aquí: Ver video Descabelladas / UChileTV.
Del «chao» a la factura climática
Juan Carlos Viveros, de Defendamos Patagonia, reflexionó en su columna «Cuando el clima llega al barrio alto: ¿la negación se acaba?»: «Durante años, el cambio climático fue para algunos un debate de seminarios lejanos. Cosa de ecologistas, de pescadores, de zonas de sacrificio. Nunca del barrio alto ni del Chile que decide. Hoy la emergencia golpea a todo el país, y también la puerta del propio presidente». Y sentenció: «La prueba de un gobernante no es lo que pensaba antes de la tragedia, sino lo que aprende después. Rectificar no es debilidad: es liderazgo. La naturaleza no es de izquierda ni de derecha. Siempre cobra, y más caro a quien no se preparó».
La publicación completa está disponible aquí: Columna de Juan Carlos Viveros.
En paralelo, Defendamos Patagonia difundió un mensaje titulado «Chao guías ambientales. Hola, tormenta», donde advirtieron que los eventos extremos en Santiago «no son mala suerte: es un patrón». «No decimos que una guía cause o detenga una tormenta. Decimos que prevenir sale más barato que reparar, y que negar la evidencia sale caro: para las comunidades, para la economía y para quien invierte», señalaron, y agregaron: «Cuando se llama ‘ideología’ a la evidencia, la factura no la paga quien lo dijo: la pagamos todos». Ver publicación de Defendamos Patagonia.
El recorte que profundiza la crisis
El giro ambiental se refleja en el Presupuesto 2027, según consignó Interferencia en un artículo de Francisca Santander Faúndez. La asignación de Cambio Climático y NDC cae de $717 millones a $293 millones, un 59,1% menos; Desarrollo Sostenible baja 43,8% y el Fondo de Protección Ambiental, 29,4%. La Subsecretaría del Medio Ambiente es el único organismo de la cartera que retrocede, de $38 mil a $36 mil millones. El total del ministerio sube 2,1% nominal, pero ese aumento lo impulsa el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), y sin él los recursos caen 3,5% nominal.
Además, el programa de fiscalización ambiental de la SMA sufre un recorte de 19,2% real, según un informe de Rumbo Colectivo. El Acuerdo de Escazú queda, por primera vez desde 2022, sin fondos específicos para su aplicación, como denunció la Fundación Escazú Ahora. La rebaja llega cuando 2027 será uno de los primeros años completos de aplicación de la nueva estrategia climática chilena.
De la frase a los decretos
Tras asumir, el Ministerio del Medio Ambiente retiró de Contraloría 43 decretos, entre ellos el plan de la ranita de Darwin, el monumento natural del pingüino de Humboldt, una norma de emisión para termoeléctricas y la descontaminación del Lago Villarrica. El gobierno argumentó que 13 de ellos habían ingresado el último día de la administración anterior. Kast defendió la medida diciendo que los trámites demoraban meses sin respuesta y que cumplirá la ley. Hasta marzo, el decreto de la ranita había sido reingresado y los otros 42 estaban «en revisión».
La línea se profundizó con la Ley de Reconstrucción: Kast propuso reducir de dos años a seis meses el plazo para invalidar permisos ambientales, reembolsar a las empresas si el Estado revoca una calificación favorable y dar al SEA más poder para filtrar observaciones de otros servicios, lo que juristas y ambientalistas cuestionaron. A eso se suman las indicaciones a la reforma del SEIA, que reponen el Comité de Ministros y acotan el concepto de impacto acumulativo.
Un cambio climático ausente
En mayo, la ministra Francisca Toledo, en CNN Chile, afirmó que hay «divergencia» sobre la responsabilidad humana en el cambio climático y luego reconoció que el hombre tiene un aporte, pese a que la Ley Marco de Cambio Climático atribuye el fenómeno a la actividad humana. Climatólogos y autores del IPCC salieron a desmentirla. Ese mismo mes, en la primera Cuenta Pública, el cambio climático estuvo ausente, y el medio ambiente apareció ligado a productividad agrícola, seguridad hídrica, gestión forestal, energía y agilización de proyectos. Kast destacó entonces que hay 389 proyectos en tramitación ambiental por cerca de US$89 mil millones.
