El catálogo del buen comer

Un grupo de nutricionistas de la Universidad de Valparaíso elaboró un didáctico catálogo orientado para niños en edad pre escolar, cuyo fin es enseñarles que, con sabrosos y entretenidas preparaciones, pueden comer alimentos sanos y ricos en nutrientes, contribuyendo así a disminuir la obesidad infantil

El catálogo del buen comer

Autor: Wari

Un grupo de nutricionistas de la Universidad de Valparaíso elaboró un didáctico catálogo orientado para niños en edad pre escolar, cuyo fin es enseñarles que, con sabrosos y entretenidas preparaciones, pueden comer alimentos sanos y ricos en nutrientes, contribuyendo así a disminuir la obesidad infantil.

María Loreto Fernández y Elena Sandoval cuando egresaron de la universidad el año 1997, quisieron dedicarse a encontrar la forma de concientizar a los niños pequeños que deben alimentarse en forma sana. Sin embargo, en sus análisis y entrevistas con padres y apoderados de los principales establecimientos municipalizados de la Quinta Región se dieron cuenta que su tarea no sería fácil.

Uno de los principales obstáculos con los que se encontraron las especialistas, fue que las mamás tienen una lucha constante con sus hijos por tratar de darles vegetales, ensaladas y frutas, siendo éstos fuertemente rechazados por los niños. También otro tope que enfrentaron las nutricionistas fue que muchos padres, por tratar de premiar a sus hijos, les dan dinero desde muy chicos y éstos consumen en exceso golosinas y carbohidratos en el colegio y en la casa.

Por otra parte, también se encontraron con casos donde el grupo familiar completo consume grandes cantidades de “comida chatarra” y sus hijos lo único que hacen es repetir el patrón de comportamiento.

Es por eso que luego de años de trabajo y recolección de casos y más cuando según las últimas cifras de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) indican que la obesidad infantil en Chile supera el 21% en niños en edad escolar, para María Loreto y Elena fue una prioridad encontrar alguna fórmula efectiva para combatir esta situación.

Con la ayuda de recetas familiares y probando en sus propias cocinas, lograron elaborar un catálogo de los treinta platos esenciales que deben consumir los niños, lo que incluyen vegetales, frutas en postres, ensaladas y jugos. Pero lo que hace la diferencia es que, como está dirigido a niños, sus preparaciones están hechas de una forma cautivante y entretenida.

Para Elena Sandoval su prioridad era incluir vegetales esenciales en la alimentación básica de los niños. “Cualquier madre sabe que una alimentación tiene que tener una base sólida en verduras y frutas, les guste o no a los niños. Pero para que esto no se convierta en una lucha, había que buscar una fórmula que cautivara a los niños más por la forma que por el fondo”.

Y es así como elaboraron diversos platos como carbonadas, tortillas, guisos, pastas y postres que en una manera sencilla, práctica y por sobre todo atractiva, hacen que los niños quieran comerse la comida.

“Por ejemplo convertimos a los zapallitos italianos en canoas y los remos con bastoncitos de zanahoria y apio. El relleno está hecho con guiso de los propios zapallitos con acelga, carne y queso. Hasta el minuto este es uno de los platos más apetecidos de los niños, ya que les atrae la forma de las canoas y comerse los bastoncitos es su predilección”, nos cuenta Elena.

Otro de los platos que a los niños más les gusta es el de “los hombrecitos de tortilla”. Luego de hacer una tortilla normal en un sartén, con moldes de queque con forma de hombre, corta los pedazos y los sirve en el plato. Esto puede acompañarse con arroz, puré o ensaladas.

Según María Loreto Fernández, la gracia de todo esto no es preparar platos especiales ni estresarse con rebuscadas recetas, “a los niños les gustan las formas y colores en los dibujos, juegos y en la televisión; precisamente con esto es que las cadenas de comida chatarra cautivan a los niños. ¿Por qué no incorporamos esto en las comidas caseras o cotidianas? Puedo asegurar que cambiar las presentaciones de los alimentos ayuda en gran medida a que los niños los prefieran”.

LA MUESTRA EN COLEGIOS

Una vez que tuvieron listo el proyecto le pusieron por nombre “el catálogo del buen comer” dirigido a padres de niños entre 4 y 10 años, el grupo más propenso a la obesidad, cuyo fin es mostrar de una forma más atractiva una buena alimentación para sus hijos.

El año 2007 recurrieron al Ministerio de Salud para obtener financiamiento y la idea no fue aceptada. “Nos dijeron que la idea era buena, pero carecían de financiamiento para apoyarla” cuenta Elena Sandoval.

Posteriormente fueron al Ministerio de Educación y tampoco tuvieron apoyo, ya que no está en sus competencias entregar aportes económicos a este tipo de proyecto.

La primera versión del catálogo, tenía ilustraciones a color, detalles de las preparaciones y del producto final. Además contaba con la debida tabla de aportes en nutrientes y calorías que cada plato contenía. Esto encarecía la impresión y distribución del folleto.

Ante la negativa de los ministerios de apoyar su proyecto, Elena y María Loreto buscaron financiamiento internacional, logrando así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) por medio del programa Salud y Desarrollo del niño y adolescente, les financiara en parte la impresión y distribución en colegios y jardines infantiles de la Región de Valparaíso durante el año 2009.

“La primera edición logramos imprimir 300 ejemplares que repartimos en 300 colegios. En dos semanas ya teníamos distribuidos los catálogos que, junto a charlas con profesores y papás, logramos demostrar que lo que contábamos era posible y aplicable en cualquier familia”, sostiene María Loreto Fernández.

Posteriormente, con la ayuda de empresas privadas lograron masificar la entrega de los catálogos en más colegios.

A la fecha ya llevan más de cinco mil ejemplares entregados en la Quinta Región y pronto esperan llegar a la Región Metropolitana y a todo el país.

Contacto: [email protected]/[email protected]

Por Claudia Pedreros Saá

El Ciudadano


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