La Federación Metropolitana de Trabajadores de la Salud cuestionó el plan de modificación del estatuto administrativo anunciado por el Gobierno, afirmando que dicho procedimiento solo «moderniza el problema».
«El estatuto administrativo fue una imposición más de la dictadura militar como parte del esquema autoritario y jerárquico que se mantiene hasta hoy en nuestras relaciones laborales», afirmaron desde la organización en un comunicado.
Recordemos que, de acuerdo a lo informado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, esta iniciativa de la administración de Kast busca «modificar rigideces del sistema, modernizar la gestión de personas y revisar mecanismos de evaluación, movilidad y desvinculación en el sector público».
Al respecto, las y los trabajadores de la Salud Metropolitana remarcaron que «este plan de modernización forma parte de un esquema de reformas mayores: reforma tributaria en favor de las grandes fortunas, recortes al Estado, plan de ‘reactivación laboral’ y ahora estatuto administrativo».
Ante esto, indicaron que «el poderoso principio de la unidad para enfrentar esta ofensiva debe estar sentado en la mesa del sector público de la CUT, sus organizaciones y aliados».
«En lo principal, la primera advertencia debe ser la defensa del empleo, la estabilidad laboral y la confianza legítima que se da en el marco de la carrera funcionaria», puntualizaron desde la Federación.
En esa línea, la organización sindical reiteró el «incumplimiento histórico del Estado con sus trabajadores, al situarlos en el 80% de la titularidad y el 20% en la contrata».
En este punto, plantearon que «el actual estatuto impide relaciones simétricas entre los trabajadores y el Estado, y las consecuencias son muchas: sobre jerarquización y brechas estamentales y salariales, entre otras. Pero según el gobierno de turno, la peor amenaza es la estabilidad laboral, y este plan de modernización lo traerá disfrazado, con otro nombre».
Para la organización, es muy relevante que en este proceso se desconcentren los procesos disciplinarios (investigación y sumarios administrativos) en órganos colegiados y autónomos distintos a la institución, «poniendo fin al abuso indiscriminado de una herramienta que no garantiza el debido proceso», sostuvieron las y los trabajadores de la Salud.
A lo anterior se suma -agregaron- «democratizar el proceso calificatorio, romper con la sobrerrepresentación institucional en las juntas calificadoras, dando más fuerza a la representación de los trabajadores con derecho a voz y voto, y desmontar el proceso calificatorio de riesgos salariales. Debemos romper con la verticalidad autoritaria de las notas demérito y su jerarquía discrecional», enfatizaron.
«La dignidad de la función pública debe ser una bandera, y para nosotros aún más siendo el sector público peor pagado y por hacernos responsables con nuestras vidas de enfrentar la peor pandemia que devastó la humanidad entera», recalca el comunicado de la Federación Metropolitana de Trabajadores de la Salud.
Seguiremos informando.
