Riesgos sobre el uso de celulares: Chile mantiene peligrosos niveles de radiación electromagnética

¿Cuántas horas pasas sin que uses tu celular? Muchos responderíamos: “Ninguna, lo uso todo el día”

¿Cuántas horas pasas sin que uses tu celular? Muchos responderíamos: “Ninguna, lo uso todo el día”. Otros: “Lo ando trayendo en el bolsillo” (cerca de los genitales o frente al corazón). “Lo uso para todo; agenda, despertador, mp3, revisar los correos y… hablar…”. Este aparato se ha vuelto parte de la vida cotidiana, una herramienta indispensable para la vida moderna de muchas personas, y que cada vez ofrece más funcionalidad.

En nuestro país el número de personas que posee un celular ha crecido rápidamente. Según las últimas estadísticas de la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile, en septiembre de este año, señalan que los clientes de teléfonos celulares en nuestro país suman 15,5 millones de personas (1). Un porcentaje ínfimo sabe si el uso de estos aparatos es o no perjudicial para la salud.

El teléfono móvil es un aparato de comunicación que transmite y recibe ondas electromagnéticas del tipo (RF) y (MW); el estar cerca del receptor y transmisor de estas ondas nos convierte en receptores de radiación.

La exposición de una persona a la energía de radiofrecuencia se puede medir de distintas formas. Para dispositivos usados cerca del cuerpo como éstos, la magnitud más utilizada es la tasa de absorción específica SAR (Specific Absorption Rate – Índice de Absorción Específico). El índice SAR es una medida de la potencia depositada en el cuerpo (ya sea en una región o promediada en total de éste) y se expresa en vatios por kilogramo de tejido (W/kg).

Según los límites establecidos por la Federal Communications Comision (Comisión de Comunicaciones Federales) –FCC, de Estados Unidos, organismo que los fabricantes de celulares toman como referencia a la hora de cumplir con normas de emisiones radioactivas, -es recomendado que los celulares no emitan más de 1,6 W/kg, sobre 1 gramo de tejido; o 2 W/kg, sobre 10 gramos contiguos de tejido. La legislación chilena acoge este estándar y lo establece como norma técnica en la resolución exenta Nº 403 de 2008, del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.

Pero sucede que en el desregulado libre mercado circulan muchos celulares que se acercan peligrosamente a estos límites. Y aun más, las compañías que venden el servicio y los equipos no advierten ni informan debida y claramente a sus clientes sobre el uso de los aparatos para prevenir daños a la salud.

INFORMACIÓN DIFUSA

Sobre este tema se han hecho diversos estudios. Andrei Tchernitchin, académico del Laboratorio de Endocrinología Experimental y Patología Ambiental del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, considera que “hay estudios científicos que indican que los celulares causan daños a la salud. Y en aquellos que afirman que los teléfonos no producen lesiones, se debe a que no han encontrado estos efectos en las pruebas y con los métodos que han utilizado”.

Tchernitchin señala en uno de sus estudios que “científicos han detectado que la radiación electromagnética emitida por los celulares daña el tejido cerebral. Y que ésta sería la causa del daño neuronal en la corteza cerebral, hipocampo y ganglios básales”.

El médico agrega que “trabajos de investigación epidemiológica recientes han confirmado el aumento de riesgo de tumores cerebrales, del neuroma acústico y de linfomas de células T en usuarios de teléfonos móviles”.

Por la contraparte, un reciente estudio realizado por la Danish Cancer Society (Sociedad del Cáncer Danesa) no ha encontrado relación entre el uso de los teléfonos celulares y la aparición de tumores cerebrales (2).

Tchernitchin afirma que uno de los principales factores de esta difusión de versiones es que “los celulares son aparatos relativamente modernos, que han entrado al uso masivo hace muy poco tiempo, por lo tanto, los efectos que producirían se manifestarían en el largo plazo, lo mismo, relacionado a las investigaciones, que requerirían de un análisis mucho más masivo y prolongado en el tiempo para poder describir los efectos a la salud”.

Las alarmas ya han sonado en distintos países. En un reportaje publicado por el diario Daily Telegraph, de Inglaterra, se señala que “en Austria se recomienda que los celulares sean utilizados brevemente y sólo en casos de extrema urgencia. Por las calles de Viena aparecen carteles que recomiendan “consejos médicos” de uso para los  teléfonos.

En Francia se recomienda que todos, y especialmente los niños, limiten la exposición a los teléfonos móviles, además se intenta que la publicidad sobre celulares esté restringida para menores de 12 años. En Alemania se aconseja que los usuarios traten de minimizar su exposición a la radiación de éstos. Un sticker de un “ángel azul” es utilizado en las cajas de los teléfonos que emiten bajas emisiones de SAR. Estados Unidos en tanto se mantiene al margen de adoptar políticas preventivas para sus habitantes y argumenta que “son necesarios más estudios antes de llegar a alguna conclusión” (3).

A las empresas productoras de teléfonos y a los operadores no les conviene que se sepa que sus aparatos producen daños, al igual como los fabricantes de cigarrillos trataron de ocultar durante años los efectos nocivos del tabaco y la nicotina, pagando por “estudios científicos de fantasía” que pretendían acallar las voces de alerta.

Pero mientras no haya una “versión oficial” y no pase el tiempo suficiente como para contar con estudios científicos concluyentes, con medidas simples y fáciles existe la opción de evitar o reducir los posibles riesgos en honor al viejo refrán: “Más vale prevenir que curar”.

¿CÓMO PREVENIR?

La mejor manera de prevenir es usar móviles que tengan bajos índices de SAR. De preferencia menor que 1,0 W/kg es decir (0,78), (0,9), (0,4) etc… A la hora de comprar un teléfono móvil, debe exigir saber el índice de exposición SAR del dispositivo que quiera comprar.

Esta información se halla en los catálogos de teléfonos de las empresas operadoras, en sus páginas (Entel, Movistar o Claro) y en última instancia en la página del fabricante (Nokia, SonyEricsson, Motorola, etcétera).

Además, hay que considerar que la radiación no sólo se encuentra en los teléfonos móviles sino también en el tendido eléctrico domiciliario, las antenas de transmisión de celulares y televisión, en diversos artefactos domésticos, como microondas, televisores, monitores y radios. La exposición es cotidiana y en casi todos lados.

1. Última estadística Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (Subtel), Septiembre 2009.

2. http://www.rpp.com.pe/2009-12-10-nuevo-estudio-no-halla-pruebas-de-que-celulares-provoquen-tumores-noticia_228422.html

3. Artículo en inglés,  http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/6416366/Mobile-phones-the-health-advice-given-in-other-counties.html

CHILE MANTIENE PELIGROSOS NIVELES DE EMISIONES DE RADIACIÓN ELECTROMAGNÉTICA

A pesar de que las autoridades afirman que “en Chile se siguen en materia de salud pública las recomendaciones de la OMS y desde el punto de vista normativo, la Subtel está facultada para regular la potencia máxima de emisión de antenas y equipos, siendo la norma chilena actual una de las 5 más estrictas del mundo, más severa que la de EEUU, Japón o Inglaterra” (1), estas normas han disminuido los límites máximos, sólo para frecuencias de celulares que operan en el rango de 800 a 2.200 Mega hertz (Mhz), en zonas urbanas y zonas sensibles urbanas definidas como: establecimientos de enseñanza básica, hospitales, jardines infantiles, salas cuna y asilos de ancianos. En zonas rurales, las densidades de potencia, han aumentado, incluso por sobre los límites de la OMS.

Por lo tanto, la protección real a la población es mínima, para radiaciones microondas, pues para frecuencias de teléfonos móviles avanzados (vía WiFi y WiMax), Internet banda ancha (vía WiFi y WiMax), y otras tecnologías, que operan en frecuencias sobre 2.200 Mhz, se han mantenido las altas radiaciones de diez millones de micro Watts por metro cuadrado (10.000.000 uW/m2), para todo el país, sin restricciones de zona.

Todo esto en comparación con otros países como Austria, Rusia, Luxemburgo, Italia entre otros. El primero de los mencionados tiene un límite de 1 micro watt por metro cuadrado, en comparación, con la infinitamente superior norma chilena (ver tabla comparativa).

Vista gorda de las autoridades, con una normativa hecha a la medida de las empresas de telecomunicaciones y sus bolsillos, que perjudican severamente la salud y vida de las personas, vecinos y comunidades que son contaminadas por ellas.

Tabla comparativa: Límites máximos de radiación no-ionizante, en densidad de potencia (uW/m2), por frecuencia de radiación microonda (Mhz), para algunos países, en relación a las normas definidas por la OMS.

Adaptacion: Baltazar Godoy Sáez

Fuente: Informe Dr. Andrei Tchernitchin, académico del Laboratorio de Endocrinología Experimental y Patología Ambiental del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

1. En declaración de Pablo Cereceda, área de Prensa y Relaciones Públicas, Subtel. 18 de enero de 2010.
2. Para frecuencias de 400 a 2.000 Mhz la densidad de potencia es f/200 (f en Mhz, resultado en W/m2) y para frecuencias sobre 2.000 Mhz 10W/m2. ICNIRP, EMF Guidelines, Health Physics 74, pág 511. 1998
3. Límite, en espacios interiores y exteriores, basados en el Estudio del Síndrome de Microondas, Universidad de   Valencia, Oberferld G., Navarro E., Portoles M, Maestu C, Gómez-Peralta. 2004.
4. Antennes de Telephonie Mobile, Technologie Sans Fil et Santé, pag 21-23. Jean Pilette, Nov 2007.
5. Subtel, Resolución Exenta 505, 2000, modificada con la Resolución Exenta 1672. 2002.
6. Subtel, Resolución Exenta 403, Junio 2008.
7. En zonas rurales, para frecuencias de 400 a 2.200 Mhz, la densidad de potencia es f/2 (f en Mhz, resultado en uW/cm2), con lo cual para 2.200 Mhz se sobrepasan los límites máximos de la OMS ( 11.000.000 uW/m2).

RECOMENDACIONES Y DATOS DE INTERÉS

1. Uso preferente de manos libres para reducir la exposición de la cabeza a la radiación.

2. Mantener el teléfono alejado de órganos como corazón y genitales (estudios han demostrado en hombres una reducción de espermatozoides relacionados al uso y transporte de los móviles).

3. Evitar el uso en niños y adolescentes en crecimiento.

4. Evitar realizar llamadas largas o continuas y preferir mensajes de texto.

5. Evitar realizar llamadas cuando la señal es débil.

A continuación una lista con los “teléfonos de moda” y otros más populares. Con los índices de radiación que emiten. Recordando que el límite es 1,6 W/kg de índice SAR.

iPhone 3G S: 0,766 W/Kg.
Blackberry 8520 Curve: 1,22 W/Kg
Sony Ericsson K800: 0,59 W/Kg
Nokia 5200: 0,94 W/Kg
Samsung E2120: 1,20 W/Kg.
Nokia 1200: 0,81 W/kg.
Motorota V3: 1,1 W/Kg
Sony Ericsson W300i: 1,42 W/Kg

Fuente: Páginas oficiales de fabricantes; ver modelo de celular SAR.

Por Baltazar Godoy Sáez

El Ciudadano

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