Nueva demanda por daño ambiental contra Minera Escondida ingresa al Primer Tribunal Ambiental

La Comunidad Indígena Atacameña de Peine acusa daños estimados en cientos de años sobre las aguas subterráneas y la vegetación que sostienen un sistema tan sensible como es el Salar de Atacama. Anteriormente la Superintendencia de Medio Ambiente había aplicado una multa de 10 mil UTA a la minera, por infracciones consideradas “gravísimas”.

Fotografía rescatada de Revista Crisol

Hoy el Primer Tribunal Ambiental acogió a trámite una nueva demanda por daño ambiental contra Minera Escondida. Esta vez se trata de una acción presentada por la Comunidad Indígena Atacameña de Peine, la cual denuncia que la minera está provocando daños en el sector de Tilopozo debido al uso desmedido de agua desde el acuífero Monturaqui-Negrillar-Tilopozo, ubicado en la comuna de San Pedro de Atacama.

En su demanda, la comunidad indígena asegura que la empresa minera ha sido la causante del menoscabo del componente hídrico y de la vegetación de dicho acuífero, sustentándose en la sanción previamente aplicada por la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), por la disminución de más de 25 centímetros del nivel de agua en el sector de Tilopozo.

Cabe señalar que Tilopozo es un sector de afloramientos de aguas subterráneas, donde el nivel del acuífero se mantiene relativamente cercano a la superficie, por lo que es fundamental para los sistemas de vegas y afloramientos de agua. Por su parte la vegetación sustenta la fauna local y regional que utiliza esos sectores de vegetación azonal como abrevaderos, sitios de forraje, nidificación y refugio.

La disminución máxima del nivel de agua había sido presentada por la propia empresa en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto minero, la cual no fue respetada. Por lo que los demandantes señalaron que “el daño ambiental es consecuencia directa e inmediata de la conducta antijurídica de la minera toda vez que habiéndose activado los umbrales del PAT (Programa de Alerta Temprana) del acuífero no denunció dicha situación y no adoptó las medidas preventivas a las que estaba obligado para evitar que se produjeran las consecuencias dañosas en el medio ambiente que forma parte del territorio ancestral de nuestra comunidad”.

En el documento también se dieron a conocer los antecedentes socioculturales de la comunidad indígena, evidenciando cómo las vegas de Tilopozo han sido claves para el desarrollo de actividades agropastoriles, las que se han visto directamente afectadas por la disminución hídrica en la zona provocada por el desarrollo de la actividad minera al interior del Salar de Atacama.

Sobre la sanción previamente aplicada a la minera por la SMA, todo empezó luego de recibir una denuncia presentada el año 2018 por la Dirección General de Aguas (DGA) debido a hallazgos asociados al Plan de Alerta Temprana (PAT) del acuífero. Dicho Plan debía operar como medida de mitigación ante la disminución del nivel de agua por sobre lo establecido, sin embargo, este nunca fue activado.

Por ello el organismo fiscalizador inició una investigación que finalizó en febrero de este año, la cual concluyó que las infracciones de la minera eran “gravísimas”, constatándose que el nivel de agua en el acuífero era inferior al nivel máximo aceptable. 

De esta manera se aplicó una multa de 10.000 Unidades Tributarias Anuales (UTA) a Minera Escondida, que decidió presentar un recurso de reposición con el fin de que se anule o modifique el procedimiento y la resolución a través de los cuales se la sancionó.

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