#RacismIsNotComedy: Parodia de programa chileno a banda K-Pop genera campaña internacional de rechazo

Bajo el hashtag #RacisIsNotComedy los fanáticos del grupo del grupo K-Pop BTS -autodenominados “Army”-, llamaron a denunciar la rutina del programa “Mi Barrio” del canal chileno Mega ante el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) por contenido racista en contra de la comunidad asiática

Bajo el hashtag #RacisIsNotComedy los fanáticos del grupo del grupo K-Pop BTS -autodenominados “Army”-, llamaron a denunciar la rutina del programa “Mi Barrio” del canal chileno Mega ante el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) por contenido racista en contra de la comunidad asiática.

Este lunes un artículo del New York Times volvió a poner a Chile bajo lupa internacional, esta vez por el contenido del programa “Mi Barrio”, el nuevo espacio de humor del canal privado Mega que emula en parte a lo que fue «Morandé con Compañía». En un «sketch», el grupo surcoreano BTS fue parodiado. El contenido incluyó burlas hacia el idioma, los nombres de los integrantes del conjunto y asociaciones con Kim Jong-un, el dictador norcoreano.

La indignación de los fanáticos del grupo y fanaticada del K-Pop, altamente organizados en redes sociales en las denominadas “Army”, salió a criticar la parodia, a la que catalogaron de racista, debido a la creciente ola de racismo anti-asiático en el mundo desde el inicio de que iniciara la pandemia del COVID-19. Solo en Estados Unidos, los reportes de incidentes contra la población asiática del año pasado observaron un incremento de al menos 2.800 casos, en gran medida gatilladas por discursos racistas de políticos de extrema derecha como Donald Trump, quien, en medio de la «guerra comercial con China», se refirió varias veces al COVID-19 como «rel virus chino».

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No es primera vez que Army levanta redes de acción de gran envergadura. Durante el año pasado, el grupo de fanáticos tuvo una activa participación en la vida política de Estados Unidos durante las protestas ocurridas en el país norteamericano tras el asesinato de George Floyd.

Cuando la policía de la ciudad de Dallas y Michigan, además del FBI, solicitaron a través de redes sociales la cooperación para denunciar “actividades ilegales” durante las protestas, Army y otros grupos de fanáticos del pop coreano llenaron las solicitudes con contenido de sus bandas. En el caso de Dallas, la intervención de las redes de fans llevó al colapso del sistema.

Esta misma forma de activismo digital fue utilizada para boicotear un evento de la campaña presidencial de Donald Trump en Dallas, Texas. El New York Times reportó que el megaevento fue boicoteado por usuarios de TikTok y grupos de fanáticos de K-Pop, que habrían reservado miles de asientos en la campaña para luego no asistir.

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