Reflexiones de Hugo Pérez White

Cinco nuevas columnas de nuestro habitual colaborador, Hugo Pérez White

Cinco nuevas columnas de nuestro habitual colaborador, Hugo Pérez White.

CUESTIONADA CALIDAD PROFESIONAL

Antes del terremoto se publicaron artículos  de prensa  con declaraciones públicas de dirigentes nacionales de algunos gremios,   haciendo notar su preocupación por  la baja   calidad de algunos profesionales  manifestando    que algunas universidades  habrían incorporado a sus aulas a alumnos egresados de enseñanza media con escasas capacidades para ciertas escuelas de nivel superior y muchas de ellas con escasas proyecciones para insertarse en el ámbito laboral, sin las habilidades técnicas especializadas y con algunas debilidades de conocimientos específicos en algunas áreas de alta vulnerabilidad.

Dichas falencias las explicitó a un medio televisivo un ex presidente del colegio médico, insinuando que existían  algunos profesionales ejerciendo en centros de salud con  capacidades insuficientes para desarrollar tan delicadas funciones sociales y solicitaba mayor fiscalización a los currículos de la escuelas que imparten esta carrera.

Sugería también la necesidad de realizar exámenes nacionales y hacer lo mismo con los médicos extranjeros que ejercen en el país y parece que fue escuchado porque así se hizo recientemente, cuyos resultados se dieron a conocer a la opinión pública, ratificando que lo dicho por el dirigente era de total veracidad, pues, un alto porcentaje de galenos fueron reprobados en estos exámenes.

Lo mismo ha sucedido con los abogados mediante  reclamos de las más altas autoridades del poder judicial y ya no se trata de dirigentes gremiales, sino, de los propios ministros, sugiriendo a las autoridades de las escuelas de Derecho mayor preocupación formativa en sus estamentos universitarios y les recomendaba mejorar  la calidad de sus egresados para lograr una justicia más adecuada a los tiempos que  se viven en el país.

Ahora les toca el turno a los arquitectos involucrados en las empresas constructoras de edificios de altura que se han caído estrepitosamente, como consecuencia del terremoto que afectó gran parte del país, muchos de ellos relativamente nuevos y aún con departamentos pilotos para que los interesados que buscaban su casa para hacer sus vidas con proyecciones de futuro, no dudaran en las bondades antisísmicas que se suponía debían tener en sus estructuras estos edificios y nunca se imaginaron que la tierra  les iba a demostrar  que los parámetros que hoy se usan en todo el mundo en la tecnología moderna, no se aplicaron como corresponde o simplemente no se ejecutaron ya sea por avaricia económica o por incapacidad profesional de quienes construyeron las obras llámense edificios, carreteras o puentes y que hoy están destruidos y con ellos se han ido las ilusiones y las vidas de centenares de personas, mientras los responsables siguen en la impunidad.

LA CONECTIVIDAD VIAL ACELERA EL DESARROLLO

Los temblores  habidos en Aysén con características de terremoto y que causaron polémicas públicas entre algunas autoridades del momento,  dejaron a  los pobladores de esta ciudad  en un estado de angustia  extrema lo cual  provocó el éxodo de algunos de sus habitantes a otras ciudades o al país vecino de Argentina.

La conectividad territorial se ha convertido en un eje fundamental para incorporarse en plenitud al desarrollo del país porque las miradas del mundo están puestas en la patagonia austral, en sus aguas cristalinas,  en sus bellos paisajes, en la producción de salmones  y también en sus lagos y ríos cargados de energía.

Esta región está abierta para recibir a todos los que quieran vivir y trabajar en ella y que estén dispuestos  a entregar  esfuerzo,  dedicación, cariño e inteligencia creadora,  expresión del desarrollo de los pueblos y puedan sentirse orgullosos  de  ser parte de esta tierra.

Si bien es cierto que el terremoto que ha afectado a varias regiones del centro sur del país va a requerir del apoyo  y esfuerzo de todos los chilenos, no se pueden abandonar los proyectos de conectividad vial que existen en la región de Aysén, porque vivir en constante aislamiento limita las esperanzas y el progreso de sus habitantes.

Todo el proceso de desarrollo,  incipiente aún, se ha logrado en base a esfuerzo y lucha constante con la adusta naturaleza y a pesar de ello hay que superar la contingencia climática y tratar de sobrevivir a estas dificultades.

Es conveniente recalcar las inquietudes de muchos pobladores, que decidieron seguir viviendo en esta región soportando un terremoto primero y una especie de tsunami después,  cuando parte de los cerros se desplomaron y cayeron estrepitosamente al mar  y las aguas abrieron sus fauces desde el fondo del fiordo de Aysén generando enormes olas que corrieron por los campos arrastrando  casas, destruyendo sembrados, matando animales y  llevándose también en su furia devastadora, a pobladores que entregaron sus vidas, dejando en la comunidad la sensación de tristeza,  impotencia y  desazón espiritual y con esa amarga experiencia ya vivida, hoy enviamos fuerza y optimismo a todos nuestros hermanos que han sido castigados por la furia de la naturaleza.

Por consiguiente es  imperativo que se continúe realizando obras de adelanto y desarrollo regional, especialmente en infraestructura vial que permita terminar de una vez por todas con el aislamiento geográfico que hoy existe y lograr  en el más breve plazo, la unión de este vasto territorio con el resto del país e integrarlo a nuestra patria en el amplio sentido de la palabra.

CUESTIONADA CONVIVENCIA ESTUDIANTIL

Las reformas educacionales que se han realizado en nuestro país  parece que no han sido lo suficientemente efectivas, según las encuestas de opinión e informes de destacados profesionales lo que amerita una reforma total a la educación chilena en todos sus niveles.

El respeto mutuo que debe existir en las aulas se está deteriorando y está rompiendo todos los esquemas pedagógicos orientados a formar alumnos con valores morales y sociales que le permitan integrarse plenamente a la comunidad nacional.

Padres, apoderados, estudiantes secundario, técnicos,  universitarios y organizaciones sociales han manifestado públicamente que está bajando la calidad de la educación y qué pena da escuchar estas  afirmaciones  y cualquiera sean los factores que influyen en la decadencia pedagógica, es necesario rectificar los probables errores cometidos  ya que es justo  tomar conciencia de los problemas, analizarlos y hacer proposiciones concretas proyectando objetivos a mediano y largo plazo para enmendar rumbos.

Desgraciadamente han sucedido en las salas de clases hechos desconcertantes y desagradables  en la relación  alumnos, profesores,  apoderados y nunca se pensó siquiera que estas actitudes desmedidas se iban a constituir en acciones constantes  y reiterativas en la vida estudiantil.

Esta falta de respeto a la jerarquía institucional en una sociedad educativa con cargos asignados a profesionales docentes en mérito a la capacidad académica de los profesores para formar niños y jóvenes e inculcarle valores positivos, está siendo quebrantada abruptamente con la demostración pública de violencia en las aulas y que se está incubando peligrosamente en las conductas sociales de nuestros niños.

Esta señal de alerta hay que tomarla en serio y nos obliga a buscar una mejor convivencia en las escuelas o liceos para mejorar las relaciones interpersonales.

Cuarenta y cinco alumnos en una sala de clases, no es la cantidad más adecuada para garantizar calidad, paz y armonía, por lo tanto sería una medida aceptable  bajar el número de alumnos por curso y así el proceso pedagógico se tornaría más alentador.

Hacer clases a tantos niños y jóvenes en una sala de clases, mantener la disciplina y concitar su atención,  es tarea  abrumadora y el profesor termina su jornada agotado física y mentalmente, pese a que los maestros hacen su trabajo  ameno, eficiente y motivador, pero, los alumnos están en otra actitud que no es la más apta para hacer una clase fructífera y provechosa debido a la desconcentración mental que se produce en los alumnos, debido al uso de elementos electrónicos en el aula y los cambios conductuales negativos asimilados fuera de la escuela y que dentro  de ella, alteran una sana convivencia en el aula.

¿ QUIÉNES TIENEN LA RAZÓN…?

Me siento anonadado ante la diversidad de opiniones que están surgiendo en el ambiente político nacional respecto a la implementación de un plan de reconstrucción del país quebrado en su columna vertebral por el terremoto  y maremoto  que dejaron casas destruidas, gente durmiendo en las calles, vandalismo desatado en turbas saqueadoras, botes, lanchas y buques recostados en las calles de las ciudades con sus costillas rotas implorando volver al mar.

Todas las ilusiones amalgamadas en un atardecer veraniego junto a las playas del litoral, se vieron interrumpidas por el azote de la naturaleza que en una noche golpeó con furia desenfrenada a una vasta población llevándose  muchas vidas que se aprestaban a seguir soñando por un mundo mejor.

Incertidumbre, congoja, arrepentimientos, solidaridad, angustia, miedo, amor, reencuentros, desidias y avaricia, fueron apareciendo poco a poco en nuestros corazones y nos ha costado amalgamar todas estas desavenencias en un solo haz de amor, paz,  comprensión y solidaridad para encontrar el camino a la reconstrucción y poner nuevamente en orden todo nuestro esquema social, cultural, afectivo y emocional de los cuales tanto nos hemos enorgullecido y estábamos animosos de celebrar con algarabía los doscientos años de vida independiente como país  y con la mente dispuesta a lograr hacer de nuestra patria  un país desarrollado en el concierto internacional y todo se fue en un unos minutos de desconcierto y esos instantes se están convirtiendo en una eternidad y en una pesadilla para nuestros gobernantes porque hubo indecisiones en los aciagos días de incertidumbre, donde cada paso debía darse con mucha cautela porque la piel estaba ultra sensible después de una furiosa campaña electoral que dejó muchos heridos en el camino y los hechos demuestran que esas  heridas no se han cicatrizado, pese a las palabras de buena crianza que algunos han  emitido.

Las réplicas sísmicas no han desaparecido y continúan en distintas regiones provocando miedo para enfrentar el desafío que se nos avecina con la llegada del próximo invierno que se vaticina como poco halagüeño en cuanto a salubridad y cuyas consecuencias  probablemente aumenten la emergencia que hoy se vive en la zona afectada, con hospitales deteriorados que esperan su pronta recuperación material.

El presidente de la nación ha sido reiterativo en sus entrevistas públicas, confirmando que la reconstrucción del país ascenderá a la cantidad de treinta mil millones de dólares y los opositores al gobierno han manifestado que el costo estimado es de 9 mil millones de dólares existiendo una diferencia impresionante que dificulta al común de la gente entender quién tiene la razón en esta lucha de cifras económicas.

En las discusiones parlamentarias para la reconstrucción habrá mucha vehemencia y emotividad, mientras la gente que ha perdido sus viviendas continúan pernoctando en las calles protegidos por carpas plásticas esperando rápidas soluciones a su situación de calle.

EL TRABAJO Y EL EMPRENDIMIENTO PILARES DEL DESARROLLO

Hay empresarios en  nuestro país, que han surgido en base a dedicación, esfuerzo, inteligencia y capacidad organizacional, que creen en sus ideas e invierten  sus capitales  corriendo el riesgo de perderlo todo o superar las dificultades que esta decisión implica.

Estos esfuerzos empresariales  permiten dar trabajo  a muchos hombres y mujeres que buscan alguna actividad que le depare un sueldo digno que les permita llevar alivio a sus hogares,  contribuyendo también a incrementar las arcas fiscales a través de los  impuestos que las empresas  deben pagar al estado y a la disminución de  la cesantía, en un país que aún tiene cifras altas de desempleo, estadística que atenta contra la movilidad social.

Santiago de Chile es el centro financiero y administrativo del país, donde se toman las grandes decisiones y se recaudan los grandes aportes tributarios de las empresas del país,  cuyas gerencias generales están concentradas en la capital lo que juega en desmedro de las regiones, que hoy son meras cajas recaudadoras  cuyos sentimiento de orfandad presupuestaria  hace que las regiones no puedan desarrollarse plenamente ni crear industrias productivas y tampoco impulsar el genio creativo de sus habitantes que quieren incorporarse al  auge tecnológico  y saciar su justa aspiración de convertirse en  empresarios aún arriesgándose a ser asaltados por delincuentes que no entienden el respeto a la propiedad privada y los riesgos naturales que la competencia implica.

El país debe aprovechar este impulso innovador de sus ciudadanos y por lo tanto merecen todo el apoyo del Estado, facilitando el acceso al crédito, disminuir las trabas burocráticas y estimular su desarrollo, tal como está sucediendo en Educación con el ingreso masivo al sistema y la incorporación a las universidades e institutos técnicos a jóvenes que  nunca pensaron en acceder a un título profesional, no por no tener la capacidad intelectual suficiente, sino por no disponer del dinero necesario para costearse los estudios calificados, que  son de alto costo.

El aumento de becas ha permitido que esta juventud marginada del sistema por falta de recursos, miren con  optimismo el futuro  y los que antes eran posibles candidatos a  deambular por las calles adquiriendo vicios o delinquiendo,  ahora se les presenta una luz de  esperanza.

Chile quiere crecer con equidad y para que este anhelo se pueda concretar, es  necesario crear nuevas empresas y en esta forma aumentar las fuentes laborales y unidos demostraremos que somos capaces de lograr un futuro promisorio, el cual al decir de los economistas no está lejos de ser una realidad porque estamos yendo por la vía correcta a pesar de los presagios económicos catastrofistas que en su momento circularon en plena  crisis internacional y también al desastre y destrucción producida por el terremoto y maremoto que afectó  gran parte del país ocasionando grandes pérdidas de fuentes laborales.

Por Hugo Pérez White

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