Ajedrez sonoro: A cien años de su nacimiento, obra de John Cage se montará con financiamiento colectivo

Con casi un 30 por ciento del presupuesto ya asegurado vía financiamiento colectivo, el compositor Sebastián Jatz es el motor del proyecto “Reunión”, que montará la obra que John Cage realizara junto a Marcel Duchamp: Una partida de ajedrez donde todos los movimientos de las piezas son amplificados


Con casi un 30 por ciento del presupuesto ya asegurado vía financiamiento colectivo, el compositor Sebastián Jatz es el motor del proyecto “Reunión”, que montará la obra que John Cage realizara junto a Marcel Duchamp: Una partida de ajedrez donde todos los movimientos de las piezas son amplificados. Música tranquila e inteligente.

En 1968, el compositor John Cage y el artista Marcel Duchamp jugaron ajedrez en un tablero intervenido electrónicamente para producir sonidos con el movimiento de las piezas. Eso se llamó “Reunión” y fue la última aparición pública del viejo cercano a dadá.

Para el 31 de mayo próximo, en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile volverá a montarse esta obra, con 24 jugadores de la Fundación Chilena de Ajedrez participando en un “torneo sin campeón” de 15 horas. Estos, se asociarán con 24 músicos que aportarán una serie de grabaciones de determinadas ideas musicales para ser incorporadas al tablero, a través de un sistema computacional diseñado por Gonzalo Ramírez, experto en electrónica e informática, que trabaja en el prototipo.

La puesta en escena: Una mesa con dos sillas y un tablero de ajedrez en el centro de la sala principal del Museo, con diez altavoces independientes rodeando la sala,  a cargo del ingeniero Marco Colasso. Además, una cámara cenital sobre el tablero, y su proyección en vivo, coordinado por Juan Ignacio Bello, quien también producirá un documento filmado del evento.

Andy Dockett, diseñador industrial inglés, diseñó un conjunto único de piezas de ajedrez y un tablero de ajedrez vertical, los que estarán disponibles como retribuciones a quienes apoyen el financiamiento de la obra, aportes que van desde los cinco mil pesos.

FLUJO

Sebastián Jatz fundó Arsomnis en 2008, un lugar desde el que podía trabajar en todas las formas de arte. Ese mismo año produjo una realización de “Musicircus” del mismo Cage, donde 191 músicos tocaron 61 estilos musicales diferentes al mismo tiempo durante dos horas. Al igual que Cage, nadie recibió honorarios y la entrada fue gratuita. Más de cinco mil personas asistieron.

En octubre pasado produjo la realización “Vexations” de Erik Satie: 32 pianistas tocando en relevos que completaron 28 horas continuas de música en el mismo Museo, que abrió sus puertas toda la noche por primera vez en su historia.

“Todos estos proyectos han sido financiados a través de amigos, nosotros mismos o financistas, siempre trabajando con un presupuesto bastante bajo y ajustado, en general sin pagarle honorarios al equipo de producción, a los artistas, ni a mí mismo (yo pago las cuentas siendo músico, traductor y distintos tipos de trabajos). Esto se debe principalmente a querer evitar dineros del Estado o corporaciones, los que implican publicidad y logotipos, así como la firme creencia de que muchas cosas se pueden hacer si la gente está entusiasmada y desea participar”, explica Jatz.

 

Una orquesta de timbres en "Musicircus"

 

UN SECRETO AL OIDO

-¿Por qué montar de nuevo otra obra de John Cage?

-Porque creo que la mejor manera de conocer el vasto mundo de la obra de Cage es realizándola, actualizándola según las nuevas tecnologías, las fuerzas disponibles y las posibilidades que da una perspectiva histórica. Personalmente, me sucede que creo que estamos en un lugar donde el artista puede ser un re-intérprete de otros, una especie de puente entre un artista y un público que lo desconoce. También me interesa, como es el caso con “Reunión”, la confluencia de personas de distintos ámbitos en un evento híbrido: Músicos, ajedrecistas, artistas, etc.

-Cuál es tu interés en las obras de vanguardistas históricos como Satie o el propio Cage?

– Creo que las distintas figuras que componen las vanguardias del siglo XX todavía tienen mucho que decir, especialmente en un país como el nuestro donde la cultura está muy emparentada con lineamientos de Estado o de mercado. Por lo general, son personas que mostraron nuevas maneras de componer, de ordenar, de pensar, de compartir y eso creo que merece la pena conocerlo personalmente, saber que existe. No es una mera experiencia estética, sino un acontecimiento social.

-¿Un concierto?, ¿Un happening?, ¿Cómo describirías la naturaleza de “Reunión”?

– “Reunión” es, en parte, una intervención no obstructiva del Museo de Bellas Artes y, por otro lado, es una cruza entre un concierto y un torneo de ajedrez. Ni lo uno ni lo otro del todo, sino una mezcla que conoceremos mejor una vez que estemos inmersos en una partida que recorra la arquitectura del museo.

– De acuerdo a los planes de financiamiento, si no se logra la meta (7 millones), ¿igual se hace la obra?

-La obra podría realizarse como hemos hecho antes en “Musicircus” o “Vexations”, con el mínimo absoluto de gastos operacionales y sin pago para nadie del equipo. Esta vez quisiéramos revertir esa situación y lograr un método diferente de financiamiento que también nos permita recibir algo a cambio, al igual que las personas que colaboran. No queremos cobrar una entrada y excluir a la gente de la experiencia. Queremos que las mismas personas que conocen nuestro trabajo, o que acaban de enterarse, nos apoyen con su grano de arena, los que irán sumándose en un efecto dominó. Haremos la obra de cualquier manera, pero quisiéramos poder hacerla de manera justa.

+ INFO: @arsomnispágina en facebook

¿Cómo contribuir a la realización de “Reunión” y qué recibo a cambio?


Por Cristóbal Cornejo

El Ciudadano

 

 

 

 

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