"Ambas partes entendíamos que era el Congreso el lugar donde se zanjaba de manera definitiva este debate, asumiendo que tanto el Gobierno como nosotros, íbamos a defender nuestras propuestas. Nunca nadie habló hasta ese momento de vetos u otro resquicio que vulnerase la voluntad del parlamento", declaró la presidenta de la organización, Bárbara Figueroa.