Carlos Uribe y su acompañante Carlos Fuentes denunciaron en julio del pasado año haber sido interceptados por "gente vestida con mantas y que se comunicaban en un idioma ininteligible" para ellos. El incidente, que acabó con un Mercedes Benz completamente calcinado, fue atribuido a la causa mapuche. Las grabaciones de las cámaras y las imprecisiones de su historia los delataron.