Según las estadísticas, una de cada cinco mujeres y uno de cada diez varones fueron víctimas de abuso sexual durante la infancia. Qué señales debemos atender y cómo actuar.
Hay vínculos que pueden llevar al desgaste y destrucción de la persona. Suele ser difícil de reconocer porque la manipulación es progresiva y no deja rastros “visibles”. El pedido de ayuda es clave para romper con el círculo vicioso. Darte cuenta y pedir ayuda es el primer paso para sentirte mejor.
“¿Cuántas veces hemos tomado un café que sabe a ventana, un pan que sabe a baúl, un arroz que sabe a depósito, una copa que sabe a rincón? Un amigo probó en un restaurante de París unos espléndidos riñones al jerez, y dijo, suspirando ‘Sabe a mujer”