Tras visitar Senegal, Che Marchesi se dio cuenta de que el ser humano trata constantemente de transformarse: emular las características de una raza a la que no pertenece. Los blancos se tumban al sol como lagartijas en verano para ponerse morenos, y los negros emplean productos químicos para aclarar su piel. Con 'Transracialismo', el artista cultivará células de pieles de diferentes razas y las unirá en una, como si Adán y Eva surgieran de un laboratorio de la mano de un dios en la Tierra