El sacerdote argentino Pedro Opeka, a quién algunos llaman 'La Madre Teresa con pantalones', se instaló a los 22 años en África, impactado por las horribles condiciones en las que vivía la gente. El candidato al Nobel de la Paz en 2015, logró construir una verdadera ciudad para la gente más humilde y salvó a 500.000 personas de la pobreza extrema.