"La postura del cardenal Chomalí se sitúa en una mirada donde la violencia parece ser un problema de voluntad individual o de fallas en el núcleo privado (la familia). Sin embargo, autores como Slavoj Zizek en su libro Sobre la violencia, distinguen entre la violencia 'subjetiva', por ejemplo la que estamos viendo directamente en los colegios, y la violencia 'objetiva' o sistémica. Esta última es la violencia invisible, inherente al funcionamiento del sistema económico y social, que genera las condiciones de precariedad".