La Ley de Pesca (ley 20.657) fue votada el 2012, en una iniciativa llevada a cabo principalmente por el entonces ministro de Economía, Pablo Longueira, y que entregó los derechos a perpetuidad de gran parte de las cuotas de pesquerías del país a la gran industria pesquera, en desmedro de pescadores artesanales y pequeños industriales.