Misiles balísticos iraníes alcanzaron estructuras clave del aparato de inteligencia israelí en Tel Aviv y sus alrededores, generando daños significativos, como respuesta a los ataques a civiles en Irán.
Habitantes de comunidades rurales vivieron horas de tensión en medio de tiroteos, operativos aéreos y persecuciones entre fuerzas estatales y un grupo criminal.
Desde que la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF), apoyada por Israel y Estados Unidos, empezó a distribuir "ayuda humanitaria", al menos 300 palestinos han sido asesinados mientras buscaban comida en esos centros de distribución.