Suele suceder que las personas geniales, muy inteligentes, y buenas, parten primero. Ian no cruzó al 2016 pero deja un legado de orden mundial, al haber sido el desarrollador del sistema operativo más importante del planeta. Su muerte, llena de misterios, como son en general la muerte de los grandes. Esperemos no haya sido ninguna mano negra, la que se llevó al genio Ian.