La política como género mediático de lo espectacular se alimenta de escándalos superficiales, tensiones inocuas, misterios intrascendentes, encuestas reiterativas, entrevistas triviales, cuñas verbales asesinas, cuchillazos por la espalda entre personalidades y, por supuesto, de los pauteos disimulados en confidencias de “un piso de La Moneda”, o del comentario de un comensal de un “almuerzo […]