Con mucha razón, Arturo Alessandri Palma quiso eliminarlo de la Constitución de 1925. A mi modo de ver, el bicameralismo no tiene ningún sentido en un país unitario, como Chile, donde ambas cámaras representan a las regiones y desempeñan, prácticamente, las mismas funciones, excepto el que la cámara de diputados tiene un rol fiscalizador y el senado actúa como jurado.