En una sociedad posmoderna, donde las estructuras de pareja y de familia atraviesan una profunda transformación, la infidelidad ¿sigue considerándose el peor de los males?
Estar en constante duda sobre el comportamiento y/o sentimientos de la otra persona es una tortura y produce daños en la pareja. Aquí algunos aportes sobre cómo controlar esos celos enfermizos.