El juez de la causa Lava Jato, que tiene a toda la dirigencia política brasilera en la mira, pide prudencia en las marchas a su favor. "para evitar conflictos". Unos 30.000 seguidores del ex presidente Inácio Lula Da Silva son esperados el miércoles frente a los tribunales, cuando el líder del Partido de los Trabajadores sea citado a declarar.