Los hechos ocurrieron en 2015 después de una marcha estudiantil. Luciano Debrott se encontraba dentro de la Universidad cuando fue gravemente lesionado por el efectivo policial Rodrigo Sanzana.
“Estamos mal, destrozados, estamos todos destrozados", sostiene Luis Hidalgo, familiar del hombre de 48 años que recibió el fatal impacto de una lacrimógena en su cabeza.
La diputada Marisela Santibáñez denunció que “a los animales se les somete a un sufrimiento que no corresponde (...) He visto cómo tobillos de caballos han sido afectados por perdigones o están ingiriendo gases lacrimógenos. Los animales no tienen cómo defenderse, por eso este proyecto es para su protección".
A través de un contrato la empresa "ahora lo que buscan es que nadie puede exigirles ningún tipo de indemnización por el enorme e irreversible daño con que han castigado a miles de chilenos en el área de Quintero-Puchuncaví”, señaló el director de la ONG.