Las tierras se entregan ara "instrucción y entrenamiento" según el documento al que accedió El Ciudadano. El académico de la Universidad de Tarapacá e investigador, Carlos Choque, señala que el terreno es una “zona rica en arte rupestre prehispánico y arquitectura precolombina y colonial, tales como caminos hacia el valle de Lluta, apachetas, altares de origen pre-inca y antiguos refugios de pastoreo de los abuelos”.