La escritora argentina escribió una novela maravillosa, no obstante, poco conocida: Eisejuaz (1971). Algunos han comparado este texto con Zama, de Antonio Di Benedetto; con Manacunáima, de Mario de Andrade, o con la prosa de Juan Rulfo. Acaso de todos ellos tenga algo, pero a todos los trasciende en su originalidad.