«A menudo me sentaba en la terraza de la cafetería Zúrich de Barcelona para ver a la gente en sus rutinas diarias, recorridos urbanos, pasando, esperando, corriendo por el metro, a la espera de lo nuevo... tratando de notar los pequeños detalles para hacer sus historias. La única cosa que faltaba en ese momento era una cámara en mis manos. Una vez que me dieron una, que me convirtiera en fotógrafo era solo una cuestión de tiempo», así cuenta Pau Buscató cómo empezó su carrera.